
En teoría un actor tiene que ser capaz de hacer tanto comedia como drama, así como todo lo que está entre estos extremos del espectro narrativo. Aún así hay quienes parecen haber nacido para un género en particular, como Rose Byrne (Australia, 1979), quien participó en películas ya consideradas clásicos modernos del humor. Pero pensar solo en sus logros para las risas es reducir su carrera, algo que una cineasta se negó a hacer, eligiéndola como protagonista de un drama atípico con, cómo no, toques de comedia.
En “Te patearía si pudiera” (“If I Had Legs I’d Kick You”), Rose Byrne hace de Linda, psicoterapeuta que se encarga sola del cuidado de su hija menor discapacitada. Una protagonista sometida a un estrés permanente tanto por la niña como por la ausencia de su esposo, las consecuencias de un accidente doméstico y el trabajo. Dirige Mary Bronstein, quien tuvo que esperar casi veinte años para su segundo largometraje [el primero, “Yeast”, no fue bien recibido].
En la película Byrne maneja un rango de emociones relacionado a la furia y frustración por ser relegada a una responsabilidad de cuidado, pero también domina la ternura que nace en los espacios cerrados. El humor, cuando aparece, es por la incomodidad en alguno de los personajes. El papel gustó tanto que la Academia la nominó al premio de Mejor actriz, donde compite contra Kate Hudson (“Song Sung Blue: Sueño inquebrantable”), Renate Reinsve (“Valor sentimental”), Emma Stone (“Bugonia”) y la favorita, Jessie Buckley (“Hamnet”)
¿Por qué Bronstein la eligió? Tras verla en la serie de aeróbicos “Physical”, la cineasta quedó atrapada con su performance, que le pareció ideal para que la audiencia se meta en la cabeza de la protagonista. La propuesta de la cinta es que en las escenas con la hija, la cámara solo enfoque a la madre; la menor aparece con el rostro convenientemente cubierto por algún elemento de utilería o cortado por el encuadre. Porque no es una película sobre la relación de una madre-hija, es la historia de una debacle íntima.
Habla la actriz
“A las madres se las venera y se las ignora al mismo tiempo; existe esa dualidad. Es muy difícil hablar sobre la maternidad, porque sientes que, si no estás completamente feliz, hay mucha vergüenza alrededor de eso. La película hace estallar todo eso y te obliga a prestar atención. Tienes que reconocer a esta mujer, aunque esté tomando decisiones terribles”, contó Byrne en entrevista con la revista Elle, meses antes de su nominación.
Meses después, en conversación con el New York Times, consideró revolucionario el que la temporada de premios reconozca una performance como la suya, que se sostiene en emociones descarnadas, algo que se valora más en interpretaciones masculinas.
Pero gane o pierda, Byrne ya ha dejado su huella en Hollywood. Allí están las cinco temporadas de “Damages” (2007-2012), donde actuó junto a Glenn Close y Ted Danson; la película “Bridesmaids” (2011), la cinta “Buenos vecinos” (2014) y su secuela, la explosiva comedia “Platonic (2023), etc.
Lamentablemente, la película no tiene fecha de estreno en Perú. Tal vez llegue directamente a streaming, pero eso también está por verse.








