Por definición, el cine y la TV tienen que representar todos los estadíos de la vida humana. No pueden existir sin tener entre sus filas a niños actores. Desde Jackie Coogan en “El chico” (1921), donde actuó con Charles Chaplin, hasta ejemplos más contemporáneos, la vida ha cambiado para estos intérpretes que por ley tienen que trabajar menos horas. Ahora mismo los televidentes pueden ver a uno de estos actores en “” (HBO Max), precuela de “Juego de tronos”. Dexter Sol Ansell (11) interpreta a ‘Egg’, (Peter Claffey), futuro comandante de la Guardia Real.

Próximamente el público peruano verá de cerca el trabajo de otro niño actor, Jacobi Jupe (12), quien hace del personaje titular de “”, de la cineasta Chloé Zhao. Él interpreta al único hijo hombre de William Shakespeare, performance que ha sido descrita por la prensa especializada como cautivante entre un elenco que de por sí está en la cima de sus capacidades. Él es hermano de Noah Jupe, que también fue un niño actor de series como “Downton Abbey” y “El infiltrado”.

Otra a la que le fue bien es , que de niña participó en la película “Super 8” (2011) de J.J. Abrams y que está nominada al Oscar 2026 por “Valor sentimental”, en la misma línea de Kieran Culkin, quien tuvo un cameo en “Mi pobre angelito” (1990) como primo del personaje de Macaulay Culkin (en la vida real son hermanos) y que en 2025 ganó el premio de la Academia por “Un dolor real”.

Pero así como a estos niños actores Hollywood les abrió las puertas, hay casos donde el final feliz permanece esquivo. Allí está , secundario de “Manual de supervivencia escolar de Ned” (2004-2007), donde fue Martin Qwerly, personaje de hablar veloz. Hoy vaga por las calles de Riverside, California, sin casa, sin trabajo y en un estado que indica enfermedad mental y adicción a las drogas. Por momentos ha sido puesto en un hospital psiquiátrico, pero salió porque las leyes del estado impiden la hospitalización forzosa. Uno de sus excompañeros de elenco, Daniel Curtis Lee, le consiguió una habitación de hotel para que no viva en la calle; en respuesta, Chase destruyó el lugar.

Pero hay quienes no se rinden. Sean Weiss, otro exniño actor, ha ofrecido su ayuda a Tylor Chase. Sus historias tienen puntos en común: años atrás, Weiss, quien participó en la película “Los campeones” (1992), tuvo problemas con el consumo de metanfetamina; su adicción fue tal que la droga le destruyó todos los dientes. Hoy, ya sobrio, vive como comediante de standup y acaba de ser padre primerizo.

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