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El Tratado de la Alta Mar
“El Perú puede aprobar y ratificar el Tratado de Alta Mar sin ser parte de la Convemar”.
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Excanciller de la República
Resumen
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

La firma del Tratado de Alta Mar no obliga al Estado Peruano, pues el tratado tiene que ser sometido al Congreso para que allí se discuta y se apruebe si se considera conveniente al interés nacional. Pasada esta etapa, recién correspondería al Poder Ejecutivo ratificar el tratado y depositarlo en las Naciones Unidas.
El Tratado de Alta Mar se aplica en altamar más allá de las 200 millas y sus disposiciones no afectan en absoluto la soberanía y jurisdicción que el Perú ejerce en su dominio marítimo hasta las 200 millas, a que se refiere el artículo 54 de la Constitución. Su ámbito de aplicación es en las zonas fuera de las jurisdicciones nacionales, según se dice expresamente en el título del propio tratado, que se ha denominado acuerdo “relativo a la Conservación y el Uso Sostenible de la Diversidad Biológica Marina de las Zonas Situadas Fuera de la Jurisdicción Nacional”. El primer artículo del tratado precisa que por zonas situadas fuera de la jurisdicción nacional se entiende a altamar, que son aguas internacionales en las cuales ningún Estado ejerce soberanía.
El Perú participó en las negociaciones que se llevaron a cabo en las Naciones Unidas desde el 2004, hasta que se adoptó el texto del Tratado de Alta Mar en el 2023. Nuestro país compartía la creciente preocupación de la comunidad internacional por la pérdida de la diversidad biológica marina y la degradación de los ecosistemas marinos, a consecuencia del cambio climático, la contaminación del medio ambiente marino por el vertimiento de los plásticos y otras sustancias tóxicas y el calentamiento y la desoxidación del océano, así como por la sobreexplotación de los recursos pesqueros, que vienen dañando cada vez más el eco sistema de los océanos. En este contexto, el Tratado de Alta Mar tiene el objetivo general de “asegurar la conservación y el uso sostenible de la diversidad biológica marina y promover la cooperación y la coordinación internacional, mediante diversos mecanismos como la creación de áreas marinas protegidas, las evaluaciones de impacto ambiental y la creación de capacidades y transferencia de tecnologías. Además, el tratado contempla el cuidado de los recursos genéticos marinos y el reparto justo y equitativo de sus beneficios y la gestión de los recursos financieros para estas actividades.
El tratado es especialmente beneficioso para el Perú, que es un país oceánico con grandes recursos hidrobiológicos y donde la pesca es una actividad muy importante para la economía nacional y la alimentación de nuestra población. Por eso, también está en el interés del país el cuidado del medio ambiente marino, y la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica en altamar, que representa más de la mitad de la superficie del planeta. La sobreexplotación descontrolada de la pesca fuera de nuestras 200 millas nos afecta cuando se trata de ciertas especies que se movilizan, entran y salen del dominio marítimo peruano. Este es el caso, por ejemplo, de la pesca indiscriminada de la pota por flotas extranjeras, en la zona de altamar cercana a nuestras 200 millas.
Finalmente, se debe aclarar que el Tratado de Alta Mar es distinto a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar –también conocida como Convemar– de la cual el Perú no es parte, a pesar de que 168 estados ya la han ratificado. La Convemar es un tratado marco que regula en términos generales las actividades en los océanos y define los diferentes espacios marítimos. En cambio, el Tratado de Alta Mar es un acuerdo específico referido únicamente a la zona de altamar, que regula aspectos sobre la biodiversidad biológica marína que no se habían previsto cuando se adoptó la Convemar en 1982. Teniendo en cuenta que el Tratado de Altamar no depende de la Convemar y que se trata de dos tratados distintos, el artículo quinto del Tratado de Alta Mar precisa que la situación jurídica de quienes no son parte de la Convemar, como es el caso del Perú o de otros pocos países como Estados Unidos o Colombia, no se verá afectada por el Tratado de Alta Mar. Por lo tanto, el Perú puede aprobar y ratificar el Tratado de Alta Mar sin ser parte de la Convemar. Esperamos que con una mayor información y luego de un análisis objetivo desprendido de aspectos políticos, el Congreso apruebe el Tratado de Alta Mar por ser conveniente a los intereses nacionales.
OpiniónBasada en la interpretación y juicio de hechos y datos hechos por el autor.









