La batalla cultural (2)

    Martín  Tanaka
    Por

    Profesor principal en la PUCP e investigador en el IEP

    Resumen

    Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

    La semana pasada comentaba cómo ante el desgaste de un sentido común progresista ha emergido una nueva derecha no solo movilizada en torno a la defensa de sus intereses materiales, sino, fundamentalmente, de sus valores. Hasta ahí suena razonable. El problema es que esta nueva derecha plantea esa defensa en términos bélicos, de una “batalla” en la que se trata de generar identidad mediante el recurso de construir un “enemigo” con el que no se puede conciliar, por lo que correspondería “destruirlo”. Hay, además, una lógica populista en la que un campo se presenta como el de la familia, la tradición, la patria, los valores, la civilización y el enemigo aparece representando valores extranjerizantes, imposiciones externas que atentan contra la esencia de la nación. Todo esto, paradójicamente, en un contexto en el que los valores democráticos y progresistas están en declive, así como la fortaleza y relevancia política de las fuerzas políticas de izquierda. Se ha construido artificiosamente, entonces, un enemigo en el que gobiernos y partidos políticos de izquierda o de centro, organizaciones de la sociedad civil, universidades, entre otros, serían parte de un gran complot internacional minuciosamente coordinado, donde se buscaría imponer la hegemonía cultural de valores “cuestionables” como la lucha contra la discriminación sexual, racial, de género, la reivindicación de la diversidad cultural, o la defensa de la naturaleza y del medio ambiente, como paso previo para implantar regímenes totalitarios. De allí que se asuma que la respuesta tenga que ser “igualmente” agresiva.

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