En los últimos años, la inestabilidad política y la alta rotación de ministros y altos funcionarios ha afectado la capacidad del Estado de promover e implementar políticas de mediano y largo plazo que permitan orientar el desarrollo sostenible del país. Dicha situación impacta directamente en la gobernanza territorial, urbana y rural, dejando la puerta abierta para la expansión de actividades informales e ilegales que destruyen el patrimonio natural y arqueológico, limitan la inversión pública y privada, y ponen en alto riesgo a las familias, condenándolas a la pobreza y marginalidad.
En este contexto, podría sonar ingenuo que un gobierno de transición con escasa legitimación social pueda abordar la informalidad, pero la historia reciente demuestra que, con liderazgo político y claridad técnica, es posible plantear acciones de alto impacto que orienten las políticas del próximo gobierno.
Como ejemplo, durante el gobierno del presidente Sagasti se dieron avances sin precedentes en el sector vivienda, que permitieron fortalecer la planificación y gobernanza sostenible del territorio. Se aprobaron la Ley de Desarrollo Urbano Sostenible y la Política Nacional de Vivienda y Urbanismo, instrumentos que llevaban años postergados y que hoy constituyen el principal marco regulatorio y político del sector.
Bajo el paraguas de esos instrumentos, en la última gestión del Ministerio de Vivienda (MVCS) se han dado importantes avances que deberían continuar con su proceso de maduración o, mejor aún, acelerarse aprovechando esta singular coyuntura. Nos referimos a las políticas asociadas al acceso a una vivienda adecuada, formal y segura a través de la promoción de la vivienda de interés social (VIS).
Como podremos recordar, los años precedentes fueron complejos en esta materia debido a los reglamentos promovidos por el MVCS que permitían vulnerar los parámetros urbanos dictaminados por las municipalidades provinciales. Esta situación se zanjó con la sentencia del Tribunal Constitucional que obligó al MVCS a retroceder. Como consecuencia, a inicios de este año el ministerio publicó un nuevo reglamento VIS que no solo reafirma las competencias y la autonomía de las municipalidades, sino que también amplía las modalidades de la VIS, reforzando la vivienda progresiva técnicamente asistida y la vivienda de alquiler.
Este importante avance recupera el espíritu de innovación que se tuvo en la creación del Fondo Mivivienda (FMV) y marca una nueva era en las políticas del sector, enfocándose en dos modalidades ampliamente desarrolladas en el sector informal.
Para el caso de la vivienda progresiva, el FMV y el Banco de la Nación vienen trabajando en un programa de créditos dirigidos al mejoramiento, para lo cual se ha desarrollado un proyecto piloto que incorpora la asistencia técnica para el acompañamiento de la construcción. Sería fundamental que este proyecto se concrete en el corto plazo, proporcionándonos la experiencia y la evidencia necesaria para escalarlo a nivel nacional. Recordemos que más del 70% de las viviendas en el país han sido autoconstruidas, movilizando cerca del 60% del PBI de la construcción y de los empleos relacionados (Grade).
Por su parte, la vivienda de alquiler tiene la mayor oportunidad de la historia en la Villa Panamericana, gracias a la elección de Lima para que sea la sede de los Juegos Panamericanos del 2027. El reglamento VIS permite, por primera vez en décadas, que el Estado pueda disponer de activos para la vivienda de alquiler. La villa podría convertirse en el mayor proyecto piloto de alquiler social del país, alineado con estándares internacionales y con alto potencial de atraer inversión privada.
Como vemos, el gobierno de transición tiene dos caminos claros: optar por la inercia y permitir que la informalidad siga capturando el territorio o asumir un rol histórico impulsando proyectos piloto que definan la política habitacional de las próximas décadas. Para lo segundo es fundamental que se mantengan los cuadros técnicos que han venido trabajando en estos proyectos.
Está en manos de la nueva dirección del MVCS decidir de qué lado de la historia quieren estar.
P.D. Mi agradecimiento y respeto a los profesionales comprometidos que, en momentos críticos como el actual, se mantienen en sus cargos soportando al Estado.
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