A poco menos de tres meses del día de los comicios, el proceso electoral se empeña en pasar desapercibido. Como si quisiera replicar la reciente y llamativa reunión presidencial, en un chifa capitalino, acaecida entre los feriados de fin de año.
Pese a tal discreción, hay movimientos entre las preferencias electorales que vale la pena reseñar, tal como lo reporta la encuesta de Datum del fin de semana (El Comercio, 11/01/2026). Por lo pronto, con la excepción de Mario Vizcarra, las principales candidaturas ven crecer su caudal. El principal crecimiento lo tiene Carlos Álvarez (País para Todos), que pasa de 4% a 6,2%.
Rafael López-Aliaga (Renovación Popular), en tanto, parece consolidarse como líder. Pero debe recordar que tal circunstancia lo vuelve también más vulnerable frente a los que vienen de atrás.
De hecho, una revisión de los antecedentes desde 2001, permite constatar que casi todos quienes lideraron las preferencias a estas alturas del partido terminaron sin lograr la presidencia. La única excepción fue Pedro Pablo Kuczynski en 2016.
Pero el terco afán del proceso electoral de ser un suceso de segundo orden persiste. De hecho, la principal noticia sobre Fuerza Popular y Keiko Fujimori, su candidata presidencial, no tiene que ver con alguna propuesta o el reciente video que se lanzó el martes, sino con el archivo del caso “Cócteles”.
Además, el proceso no le ha quitado relevancia a quienes lideran el Ejecutivo, algo que suele esperarse y, en la mayoría de los casos, darse. El presidente José Jerí, por ejemplo, se empeña en liderar portadas, aunque esta vez precisamente por el afán de pasar desapercibido.
La reciente reunión que sostuvo con un empresario chino seguramente tendrá algunos días más de cobertura, sobre todo por lo endeble de las explicaciones presidenciales. La admisión de error no desaparecerá la sombra de la sospecha. No habrá foto con terno y corbata para los salones o camisa blanca arremangada para la calle que pueda opacar la borrosa imagen del jefe de Estado encapuchado.
La protesta, otro actor relevante, ha ocupado también espacio en los medios. Una manifestación de esta es el paro de transportistas en la ciudad capital. La dimensión no fue menor, pero tampoco tuvo la contundencia que hiciera el trance más difícil para el mandatario y sus colaboradores. Eso sí, desnudó los pendientes de un gobierno que pronto cumplirá 100 días.
La dinámica política, pues, ha cambiado poco. El Ejecutivo no puede ir a toda máquina porque, entre otras cosas, el conductor de la locomotora se distrae en una efeméride de la que se sabe muy poco. Los candidatos, por su parte, no son aún el eje del debate. El proceso electoral, por ahora, avanza encapuchado al primer hito electoral del 12 de abril próximo.
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