Alejandro Soto se aferra a la presidencia del Congreso pese a las evidencias en su contra por diversos casos. (Foto: Congreso)
Alejandro Soto se aferra a la presidencia del Congreso pese a las evidencias en su contra por diversos casos. (Foto: Congreso)
/ ERNESTO ARIAS
Redacción EC

Aunque el presidente del , , dijo desconocer que sus trabajadores parlamentarios manejan cuentas falsas en redes sociales para atacar a sus rivales políticos, conversaciones de WhatsApp muestran que estaba al tanto de todo lo que ocurría en su despacho.

“Cuarto poder” mostró este domingo 3 nuevos chats en los que la asesora principal de Soto,, ordena que nadie realice ninguna acción sin autorización del congresista.

“Mensaje para todos: 1. No saldrá del despacho ninguna acción ni actividad incluidos videos que no tengan autorización del congresista bajo responsabilidad de ser retirado del despacho. 2. Invocar al respeto a las jerarquías bajo responsabilidad de lo indicado anteriormente”, escribió el 27 de octubre pasado.

Inmediatamente, cinco trabajadores del despacho de Soto asintieron a la orden. Luego, Rodríguez reclamó que el resto se pronuncie en el mismo sentido: “Por disposición del congresista, dar por enterado su conformidad”, señaló.

Canal Soto

La semana pasada se conoció que los trabajadores de Soto coordinaron ataques a los legisladores (Acción Popular), Guido Bellido (Perú Bicentenario) y Katy Ugarte (Unidad y Diálogo Parlamentario) en el 2021.

En respuesta, Soto aseguró mediante un comunicado que esas malas prácticas “se produjeron en un chat grupal sobre el cual no tenía conocimiento ni injerencia alguna”.

Además, el presidente del Congreso anunció que iniciaría una investigación interna, sobre la que aún no se conoce ningún resultado.

Incluso, El Comercio reveló que Sandra Rodríguez y otro asesor que coordinó los ataques a los parlamentarios mencionados fueron ascendidos por Soto cuando asumió la Presidencia del Congreso.

Malas prácticas

Otros chats entre trabajadores del despacho de Soto muestran que llamaban al canal CTC de Cusco para hacerse pasar por ciudadanos conformes con el trabajo del congresista.

Según los chats, Soto estaba al tanto de esas malas prácticas.

En una conversación del 19 de diciembre del 2022, el trabajador parlamentario Edgar Gamarra dijo: “Ya está al aire el programa, por favor. Quienes participen deben tomar en cuenta las recomendaciones del Dr.”.

Luego añadió: “La Línea está saturada, pero intentemos”. E inmediatamente, el asesor parlamentario Eduardo Quezada respondió: “Sigamos timbrando”.

Poco después, ingresó una llamada al programa del periodista Washinton Alosilla, con el siguiente discurso: “Buenos días, señor Alosilla […] mi persona llama muy indignada […] que los congresistas voten en contra de las nuevas elecciones. [...] Yo en realidad he votado por el lapicito, yo he votado por ellos, pero ahora que nos están traicionando […] Guido Bellido vota en contra, Ugarte y Luque también. Al único que veo quizá que se pone a pensar en nuestra población es Alejandro Soto Reyes”.

Edgar Gamarra compartió ese audio en el chat grupal denominado “Equipo Alejandro Soto”, como prueba de lo que habían hecho.

Además, según demuestran los chats, los trabajadores de Soto llegaron a tener el control de la página de Facebook del programa “Ronda Política”, del canal CTC de Cusco. Y con ello, bloqueaban a los usuarios que cuestionaban a Soto.

Tantas veces Soto

El titular del Parlamento también es cuestionado por financiar su publicidad en redes sociales con dinero de sus trabajadores, omitir una deuda en su hoja de vida al momento de postular al Congreso y acogerse al beneficio de prescripción gracias a una ley por la que votó a favor.

A esos casos se suman que contrató a la hermana de la madre de su hijo en su despacho parlamentario y es acusado de donde solo se permiten edificaciones de dos niveles.

La Comisión de Ética aprobó el jueves pasado, por unanimidad, iniciar diligencias preliminares contra Soto por tres casos: el financiamiento de su publicidad, que implicaría presuntos recortes de sueldos; la contratación de la hermana de su pareja y votar por una ley que lo favoreció.