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Es el Jeep más barato, tiene una caja MT y un motor de 1,2 Puretech actualizado: manejamos el Avenger y te contamos nuestra experiencia
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Lo más seguro es que cuando pensamos en Jeep, se nos venga a la mente vehículos grandes o todoterreno. Y esto es con justa razón, ya que modelos como Grand Cherokee y Wrangler nos acompañan desde hace décadas. No obstante, durante los últimos años, Jeep también comenzó a producir vehículos para la ciudad, y claro ejemplo es la llegada del Avenger. Este es un SUV que se presentó hace dos meses en el Perú y hoy lo probamos en Ruedas & Tuercas.
Normalmente, el desarrollo de las marcas de autos camina en una dirección: diseñar carros para la ciudad y luego ingresar al todoterreno. Pero con Jeep sucede un proceso inverso. Nació como una marca todoterreno, siendo el Jeep Willys casi un sello de casa. Después, los modelos se urbanizaron, naciendo el Compass, Commander, etc. Hasta aquí siempre fueron 4x4 con reductora o 4WD. No obstante, el Avenger fue desarrollado únicamente con tracción delantera, marcando un hito dentro de la marca.
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Lo que el Avenger no pierde es el ADN off-road de la marca. Si bien no tiene tracción 4x4, ofrece modos de conducción arena, barro y nieve para ayudar electrónicamente a obtener una mejor adherencia en ese tipo de terrenos. Es una ayuda ligera o, más bien, un “por si acaso” se tenga que manejar en esas condiciones. Siendo de tracción delantera, la centralita envía el torque dosificadamente a las ruedas, ya que si fuera “de golpe”, lo más seguro es que se pierda tracción. Entonces, allí entran a funcionar estos modos, repartiendo el torque según la adherencia que ofrezca la superficie.
Otro aspecto que le suma al Avenger es un despeje al suelo de 200 mm. Sin duda, esta distancia evitará que la carrocería baja se raspe en los rompemuelles gigantes o en trochas con desniveles considerables. El ADN Jeep también se observa en los ángulos todoterreno que tiene. Lógicamente, son menores que los de un 4x4, pero están muy bien para su segmento. En especial, el ángulo de salida resalta con 32°, mientras que el de entrada y ventral alcanza los 20°.

En el diseño, queremos evitar extendernos mucho, pero básicamente luce como una “mini” Grand Cherokee. Siempre mantiene esa parrilla formada por siete ranuras con formas rectangulares. Este SUV mide un poco más de 4 metros de largo, un ancho de 1,8 metros y un alto de 1,5 metros, por lo que cabe holgadamente en cualquier estacionamiento del supermercado.
Tener un carro compacto en Lima es una gran ventaja, ya que puedes sortear el tráfico con menos preocupaciones. Su distancia entre ejes es de 2,5 metros y esto le permite maniobrar con más facilidad y acortar el radio de giro. De hecho, es ideal para realizar vueltas en forma de “U” en las calles angostas. Esto es un plus si es que se visitan las calles del centro de Lima o la mayoría de calles aledañas a las plazas en la sierra del Perú.

De hecho, el factor provincia tiene un papel relevante por aquí. Por ahora, el Avenger solo está disponible con transmisión mecánica, la cual todavía conserva un nivel de aceptación alto. Si bien en el tráfico puede resultar un poco cansado, le aporta una sensación alegre de conducción. Tener una caja con seis cambios le permite que las primeras relaciones sean cortas y, por ende, una conducción proactiva y de dominio sobre el vehículo. Tras unos días de conducción, la verdad es que será difícil que la transmisión automática que pronto llegará al Perú logre suplir la buena experiencia de la mecánica.
Asimismo, identificamos un buen acople entre motor y caja. El motor es el 1,2 PureTech con turbo y, al ser caja mecánica, el turbolag casi ni se percibe. ¿Te preguntarás qué hace un motor de Peugeot en un modelo de Jeep? La respuesta es que ambos pertenecen al grupo Stellantis y, si bien es de conocimiento público que PureTech fue duramente criticado por los problemas en la faja de distribución, Stellantis informó que corrigió este problema desde 2024. De hecho, este motor mejorado, que ya camina en su tercera generación, es el que utiliza el Avenger. Concretamente, es un motor con una nueva correa reforzada y filtro de partículas.

En la práctica, este bloque de tres cilindros con 99 hp y 210 nm ofrece una respuesta rápida. El SUV tiene un peso neto inferior a los 1.300 kg, por lo que no se percibe una falta de potencia en ningún momento. Por el contrario, hasta se siente ágil, aunque sin llegar a extremos.
En cuanto al consumo, nosotros lo manejamos únicamente en el tráfico de la ciudad y nos rindió 40 km/galón. Siendo un motor de tres cilindros, ese resultado podría ser mejor. No obstante, no es un mal resultado. En ese sentido, la autonomía en ciudad puede alcanzar los 460 km, considerando su tanque de 11,6 galones.

Sobre su habitabilidad, las plazas delanteras ofrecen el espacio suficiente para personas altas, mientras que en las plazas traseras viajan cómodamente dos adultos y un niño. El maletero alcanza 380 litros, siendo un valor que está en la media de su segmento. Las dimensiones del maletero no son tan amplias, pero lo suficiente para llevar una maleta grande, otra mediana y algunos bolsos. En caso de que se demande un espacio más grande, ya se tendría que apuntar a un Jeep Compass u otro SUV más grande. Al final, el Avenger ofrece un espacio acorde a su segmento, en donde también están el VW Taos y Honda HR-V y Toyota Raize.

En cuanto al equipamiento, los faros delanteros son reflectores LED, mientras que los posteriores son LED. Ofrecen una visibilidad clara, gracias a los reflectores iluminan áreas amplias y extensas. Los espejos no se abaten al bloquear el vehículo, pero al menos se pueden regular eléctricamente. En tanto, los neumáticos son de 215/60 R17 y hacen un buen trabajo junto a la suspensión McPherson/Barra de Torsión para mantener la comodidad en marcha.

El equipamiento interior está acorde al segmento. Los asientos son de tela y ecocuero, mientras que los ajustes son manuales. En la práctica, la espuma de los asientos son acolchonados, ideales para largas jornadas de conducción.
La pantalla táctil es de 10,1″ y tiene una interfaz fluida. No es la más moderna, pero luce muy bien. El panel de información es de 10,25″ TFT, con letras y números grandes para no perdernos entre la información. Un punto a considerar es que para operar esta pantalla se debe hacer con un botón ubicado en la palanca de control de las luces (lado izquierdo) y control de limpiaparabrisas (lado derecho). La verdad es que inicialmente nos costó identificar cómo se realizaban los cambios, ya que lo usual es que se controlen únicamente con los mandos que están en el volante.
Por último, en seguridad sorprende la integración de un sistema de seguridades ADAS, ya que usualmente Jeep lo ofrece en sus vehículos más caros. Algunos de los que se activaron durante nuestra conducción en Lima fueron la alerta de cambio de carril, el frenado autónomo de emergencia y el sistema de reconocimiento de límites de velocidad. El frenado autónomo se activó en dos oportunidades cuando el vehículo que iba delante del Avenger frenaba en seco.








