Lombardi dirige La Prueba
Estamos acostumbrados a asociar su nombre con el cine, pero Francisco Lombardi también hace teatro: En octubre del 2004 debutó con la obra “Rancho” y luego ha dirigido dos más: “Se busca un payaso” y “Cita a ciegas”. Ahora presenta “La Prueba”, obra por la que el dramaturgo David Aurburn ganó el Premio Pulitzer y el Premio Tony.
“La Prueba” es un estudio acerca de la naturaleza de los genios y de cómo esta afecta la vida familiar y laboral. Es la historia de Catherine (Wendy Vásquez), hija de un matemático brillante llamado Robert (Carlos Gassols), que lucha por mantener su salud mental. Ella es también matemática, pero hace algunos años decidió dejar la universidad para cuidar de su padre quien estaba convencido de que alienígenas le mandaban mensajes secretos a través de los números decimales Dewey.
Tras la muerte de Robert, Catherine se ve angustiada por saber qué parte de la genialidad de su padre ha heredado y qué parte de su locura. A esta situación se suma su hermana Claire (Vanessa Saba) quien, convencida que Catherine es mentalmente inestable, la quiere convencer de que se mude con ella a Nueva York. Además, en la vida de Catherine aparece Hall (Diego Lombardi), un discípulo de su padre, que acude a su casa en búsqueda de algún trabajo póstumo del genial matemático.
“Dentro del teatro convencional, yo diría que este es el nivel de mayor desafío que se puede tener para un director: construir un universo a partir de estos personajes todos tan distintos, planteando los temas que plantea la obra que son temas de la condición humana, porque hay muchos temas, no es una obra den una sola cosa, tiene que ver con el genio, con la locura, con la ambición, con las relaciones familiares, con la relación entre padres e hijos, en fin, es una obra que tiene muchas aristas”, señala Lombardi.
Además de representar un reto y marcar una nueva etapa en el ámbito teatral de su carrera, “La Prueba” es una obra especial para Lombardi porque en ella trabaja junto con sus hijos Diego y Joanna. Él actúa y ella –al igual que en “Cita a ciegas”- es su asistente de dirección. “Es bonito trabajar con los dos chicos que ya son personas grandes. Además, la obra trata de la relación padres-hijos y de la cosa creativa y las influencias. Hay ahí coincidencias que han sido muy curiosas. Va a ser un montaje muy significativo para mí”.
Del 24 de mayo al 28 de julio
Centro Cultural PUCP. Av. Camino Real 1075, San Isidro
Funciones de jueves a lunes a las 8 p.m.
Entradas: S/.40 general, S/.25 jubilados y estudiantes, lunes populares S/.25, a la venta en Teleticket y en la boletería del teatro

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