Resumen

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4G LTE: ¿qué busca el consumidor peruano con este servicio?
4G LTE: ¿qué busca el consumidor peruano con este servicio?
Por Marcela Mendoza Riofrío

Tal como confirmó esta semana Gonzalo Ruiz Díaz, presidente del Osiptel, el contrato para revender a un cuarto de la banda para que posee no ha recibido aún la autorización de concretarse por "razones legales".

Si bien no detalló cuáles eran, existen algunas teorías en el mercado sobre cuales podrían ser y van desde impedimentos para realizar una adenda al contrato de concesión de Movistar durante tres años después de ser firmado (que se cumplen a mediados del 2016) hasta la carencia de una ley o marco legal que defina y puntualice cuál es la forma en que podría desarrollarse un mercado secundario de espectro.

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Mientras eso sucede, Claro sigue sin poder expandir sus servicios de 4G LTE a los volúmenes que desea. ¿En qué forma nos beneficia o perjudica eso a nosotros los usuarios móviles seamos o no clientes de Claro?

El doctor catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad de Warwick (Reino Unido), especialista en gestión de espectro radioeléctrico, ha realizado un estudio sobre este caso y concluye que la citada transacción es recomendable porque permitirá reducir costos y acelerar la adopción de la tecnología 4G no solo de Claro, sino del mercado en su totalidad.

UNA CUESTIÓN DE COSTOS 
Entel y Movistar fueron los únicos ganadores de la licitación para la banda 4G LTE realizada en el 2013. Movistar arrancó a ofrecer el servicio en enero del 2014, Entel para octubre y Claro, aún sin ganar una nueva banda, empezó a ofrecer el servicio en abril utilizando las bandas que ya poseía y usaba para sus clientes 3G, lo cual le impide ampliar sus volúmenes de venta: necesita más espectro si quiere aumentar los clientes de 4G y por eso buscó comprar un cuarto de la banda de Movistar.

Movistar y Claro llegaron a un acuerdo comercial hace un año (octubre del 2014) y pidieron al MTC que aprobara la operación. El acuerdo establece que Movistar transferirá a Claro 10 MHz de espectro (bandas 1725-1730MHz y 2125-2130MHz) y además establece un compartimiento de infraestructura, es decir que ambos puedan usar, en algunos lugares, una misma torre para instalar sus respectivas antenas o incluso la misma antena.  

Doyle estima que esta figura sería beneficiosa para ambos operadores porque les permitiría reducir costos, optimizar las inversiones, mejorar sus márgenes y ofrecer productos a tarifas más atractivas.

Según Doyle, nuestro mercado requiere ser eficiente en el uso de las bandas, sobre todo teniendo en cuenta que la diversidad del territorio peruano hace complicado montar antenas modernas listas para 4G LTE y hacen falta inversiones mayores a las que se realizarían en otro tipo de superficies.

En nuestro país, explica, solo un tercio de la población vive en ciudades grandes y bien interconectadas y los otros dos tercios viven en zonas complicadas en donde es más caro llevar tecnología moderna y por tanto los servicios de Internet móvil de alta velocidad son muy costosos. 

Los costos para montar la red en dichas zonas se reducen considerablemente si se habla de compartición de infraestructura y esa economía de escala obtenida los ayudaría a ofrecer servicios a precios más asequibles para los clientes de ambas compañías.

FUERZA EN EL MERCADO 
Doyle no solo considera que sea más productivo tener a los dos operadores compartiendo redes y espectro, sino que estima que se darían efectos directos en los usuarios del servicio, porque recibirán más rápido la banda ancha de alta velocidad. 

Según su opinión, Entel, ganador de la licitación del 2013, es una empresa muy chica aún para expandir el servicio, porque tiene una base de clientes muy pequeña (1,9 millones de líneas hasta marzo, según Osiptel) y le tomará regular tiempo ampliar su presencia en el mercado.

Claro, por el contrario, ya cuenta con bastantes usuarios 3G y podría crecer mucho más rápido en el uso de Internet de alta velocidad con solo migrar a sus clientes actuales a la red 4G LTE. Los beneficios, estima, serían no solo para la empresa en términos de rentabilidad, sino para los usuarios, porque podrían tener una mejor experiencia de navegación móvil.

Adicional a esta estimación, Doyle cree que el impulso dinámico al mercado que daría tener a tres competidores fuertes luchando por cautivar a los clientes interesados en 4G LTE conllevaría una clara ventaja para todos los usuarios de cualquiera de las marcas, porque estaríamos ante una competencia más pareja que jalaría los precios hacia abajo y las exigencias de calidad hacia arriba.   

"Los consumidores se beneficiarán con un desarrollo más rápido de servicios de banda ancha móvil de mayor velocidad. No hay nada en el acuerdo que indique que la competencia en el mercado disminuirá, al contrario, la nivelación de las condiciones de espectro intensificará la competencia en el mercado.

Pero si la aprobación de la transacción fuera detenida, esto sería un gran contratiempo para Claro, Telefónica y para todos los clientes en el Perú. Ambos operadores tendrían que lidiar con altos costos de operación y el mercado de servicios 4G crecería lentamente. En consecuencia, los clientes sufrirían de una lenta implementación de los servicios 4G", sentencia en el informe.

TENDENCIA A LA CONSOLIDACIÓN 
Como parte de su visión, Doyle establece que los mercados internacionales tienden a la consolidación cuando se trata de realizar inversiones fuertes y montar una nueva red de alta velocidad - 4G y en el futuro 5G - lo requiere. En Gran Bretaña, detalla, la tendencia es reducir el número de operadores con red porque consideran no solo que esto permite ofrecer un mejor servicio, sino mejores precios.

Valga recordar que dicho mercado es maduro, ya tiene la gran mayoría de bandas asignadas y tiene muchísimos Operadores Móviles Virtuales (OMV) compitiendo por cautivar a usuarios de alto consumo de Internet móvil. Los OMV no tienen redes, solo la alquilan a los ahora tres grandes operadores dueños de la infraestructura (eran 5 cuatro años atrás), y pueden competir con bastante flexibilidad por pequeños nichos.

En Europa ya se viene hablando desde hace buen tiempo incluso de contar con empresas dedicadas a brindar infraestructura - montan las torres, las bases, y hasta las antenas - y le alquilan las celdas de cada antena a los operadores para que brinden sus servicios.

¿Cómo estamos en el Perú? Doyle considera cuestionable o difícil que se mantengan en forma sustentable (o costo eficiente) cuatro operadores con grandes infraestructuras de red modernas en el país. Es muy pronto para decirlo, dependerá de muchos factores, pero a su entender la consolidación tendría bastante sentido en un mercado como el nuestro.