/ NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.
San Marcos de puertas abiertas, por Jeri Ramón
La electa rectora de la UNMSM habla en esta columna del honor de haber sido elegida la primera rectora de la Decana de América y de sus compromisos. Entre ellos, que la universidad recupere su proyección hacia la sociedad.
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
La Universidad Nacional Mayor de San Marcos celebra su 470 aniversario eligiendo a su primera rectora, quien se compromete en esta columna a hacer de la universidad un espacio inclusivo y de proyección social.
He sido elegida como la primera rectora sanmarquina y quiero agradecer por ello, primero, a Dios; luego, a toda la comunidad sanmarquina por el apoyo incondicional a mi candidatura y al movimiento Siempre San Marcos; a todos los pueblos de Canta, en especial, a mi querido pueblo de San Miguel de Pumacoto, donde nací y nació también mi padre Daniel Ramón; a Oxapampa, donde nació mi madre Aparicia Ruffner; a todo el país, por los afectuosos saludos que me han hecho llegar; y a mi familia.
He sido elegida como la primera rectora sanmarquina y quiero agradecer por ello, primero, a Dios; luego, a toda la comunidad sanmarquina por el apoyo incondicional a mi candidatura y al movimiento Siempre San Marcos; a todos los pueblos de Canta, en especial, a mi querido pueblo de San Miguel de Pumacoto, donde nací y nació también mi padre Daniel Ramón; a Oxapampa, donde nació mi madre Aparicia Ruffner; a todo el país, por los afectuosos saludos que me han hecho llegar; y a mi familia.
Tengo el honor de haber sido elegida la primera rectora de la Decana de América ahora en que cumplimos 470 años de fundación y en circunstancias que demandan de mí un compromiso y un reconocimiento especial de la labor de las mujeres. Somos las peruanas las que hemos sacado adelante a nuestras familias en medio de la pandemia. Y somos nosotras las que debemos batallar, día a día, contra una serie de prejuicios y trabas. Por ello, mis primeras palabras son para las mujeres en general y, en especial, para mi comunidad sanmarquina —alumnos, profesores y trabajadores—, para alentarlos y comprometernos a impulsar, desde la universidad, políticas que mejoren el acompañamiento de su trabajo y que erradiquen las dificultades que enfrentamos. La violencia de género y el acoso sexual son problemas que debemos atacar todos juntos. Por ello, se abrirá un programa de acompañamiento a las víctimas, dándoles un soporte psicológico. Nuestra prioridad serán las mujeres de la comunidad sanmarquina; sin embargo, también nos comprometemos con toda la sociedad.
En ese sentido, quiero descentralizar a San Marcos para llevar educación de calidad, cultura, ciencia, arte e investigación a nivel nacional. Va a ser muy importante vincularnos con los gobiernos regionales y locales para impulsar la investigación en diferentes partes del país al mismo tiempo que la lucha contra la extrema pobreza a través de los Centros de Investigación, que promueven la mejora de la raza de los animales de las diversas sedes, y otros proyectos de investigación y de inversión. La pandemia ha evidenciado que es necesario que la universidad participe activamente en el desarrollo del país. San Marcos no puede encerrarse en cuatro paredes; debe vincularse con la sociedad.
Justamente, en el marco de la pandemia, la gestión pasada dejó un convenio con EsSalud para implementar el hospital flotante de San Juan de Lurigancho. Y nosotros ya tenemos asegurada la implementación de una planta de oxígeno. Estamos asumiendo el compromiso de implementar camas de emergencia y queremos asumir, además, el de brindar apoyo y acompañamiento pos COVID-19, tanto psicológico como físico. Tenemos la escuela de Psicología, de Terapia y Rehabilitación física, y Medicina. Estamos en la capacidad de ofrecer esos servicios, no solo a la comunidad sanmarquina, sino a la sociedad en su conjunto.
Son muchos los retos que afrontamos: evaluar la infraestructura, como solucionar el problema del cerco perimétrico, por ejemplo; o revalorar el trabajo de los profesores sanmarquinos, sobre todo de quienes más han sufrido a propósito del COVID-19. Debemos mejorar la ayuda social y, sobre todo, las facilidades para investigar. Los profesores ponen su esfuerzo, pero necesitan el reconocimiento de la homologación y reunificación del sueldo básico.
No quiero dejar de mencionar que, adicionalmente, tendremos que hacer convenios con universidades nacionales e internacionales para realizar proyectos de investigación de las variantes de este virus y proyectarnos hacia la mejora de la vacuna.
El trabajo pendiente es grande. Mi compromiso, también.
Jeri Ramón, primera rectora de la UNMSM. (Foto: Alessandro Currarino / El Comercio)