En las elecciones del Bicentenario, que se convierten en las de la pandemia, curiosamente, lo único que tenemos seguro es la incertidumbre. (Ilustración: El Comercio)
En las elecciones del Bicentenario, que se convierten en las de la pandemia, curiosamente, lo único que tenemos seguro es la incertidumbre. (Ilustración: El Comercio)

La pandemia ha dejado ya un Estado perforado y una ciudadanía enormemente frustrada, que rechaza a los políticos y, por lo tanto, poco interesada por las elecciones. A eso se agrega una oferta de candidaturas, la más numerosa que se recuerda, con bajo atractivo, que no despierta pasiones, mostrando más flaquezas que fortalezas. Ciertamente, tanto para candidatos como para electores, la campaña se ha reducido ostensiblemente en su modalidad presencial, lo que complica cualquier intento de generar intención de voto. La campaña se ha trasladado y reducido a los medios de comunicación y las redes sociales, esto tiene como impacto el bajo interés ciudadano.

Merlín IA

  1. Soy Merlín, el agente de IA de El Comercio. Puedes preguntarme sobre el contenido del diario: noticias, columnas de opinión, economía, elecciones, deporte y más.
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