Por Diego Suárez Bosleman

En la década del 80, Camino Real era sinónimo de exclusividad y lujo. Con unas 200 tiendas, que incluían las boutiques más importantes del país y hasta una pista de patinaje, este centro comercial se convirtió en un ícono de la época. Hoy, es lo opuesto: una construcción prácticamente vacía, con unas cuantas agencias de viaje que muy poca gente visita.