Bendayán alerta sobre la crisis sanitaria que hoy sufre Iquitos, considerada una de las ciudades de América Latina más golpeadas por el coronavirus, junto con Guayaquil y Manaos.
Bendayán alerta sobre la crisis sanitaria que hoy sufre Iquitos, considerada una de las ciudades de América Latina más golpeadas por el coronavirus, junto con Guayaquil y Manaos.

A su resistencia doméstica, manteniéndose en casa con su familia en tiempos de cuarentena, el pintor suma una militante campaña para crear conciencia de la crisis humanitaria que se vive hoy en Iquitos. En efecto, el artista amazónico fue uno de los primeros artistas en encender las alertas sobre la crisis sanitaria de la región, especialmente sobre la carestía de los tanques de oxígeno.


Desde casa, el artista amazónico participa de una militante campaña para crear conciencia sobre la crisis humanitaria que se vive hoy en Iquitos.
Desde casa, el artista amazónico participa de una militante campaña para crear conciencia sobre la crisis humanitaria que se vive hoy en Iquitos.

“Lo primero que podemos percibir es la sensación de abandono, la desesperación y el pánico de la gente. Iquitos, ciudad a la que sus habitantes le dicen ‘la isla bonita’, está más aislada que nunca. La ciudadanía está decepcionada de las autoridades, que han demostrado una y otra vez, sobre todo en esta crisis, que no tienen palabra. A esta isla no llegaron los medicamentos suficientes para atender a las personas que presentaron síntomas, tampoco oxígeno para quienes están en un estado más delicado, ni siquiera los equipos de protección personal básicos para los médicos, y por ello decenas de ellos están contagiados; incluso ya han muerto varios. Lo mismo ocurre con los bomberos”, alerta.

MIRA: Christian Bendayán y su expedición al reino amazónico

— ¿Qué te dicen los colegas artistas? ¿Cuáles son las urgencias en la región?

Los artistas hemos tomado las redes para comunicar esta situación, no vivimos en una burbuja, estamos preocupados y tomando acción con nuestros recursos. Olinda Silvano, artista shipiba radicada en Cantagallo, me dice: “Amigo, lloro por Iquitos. No tengo dinero, pero quiero regalar mi arte, mis mantas bordadas para ayudar a mis hermanos amazónicos”. Rember Yahuarcani, desde Pebas (su pueblo natal, en Loreto, con poco más de 2.000 habitantes), publica información valiosa que llega al mundo para alertarnos del riesgo que corren los pueblos de la cuenca del río Ampiyacu, cuna de artistas boras, huitoto y ocainas.

Las obras de Christian Bendayán nos invitan a una expedición contemporánea a un reino amazónico complejo y fascinante.
Las obras de Christian Bendayán nos invitan a una expedición contemporánea a un reino amazónico complejo y fascinante.

— En Lima hay aplausos a las 8 de la noche. En Iquitos, cacerolazos. ¿Crees que el ruido llega hasta la capital?

El ruido no va a parar hasta que Loreto sea atendido como corresponde en esta emergencia. El cacerolazo del 5 de mayo es solo una de las tantas acciones que la sociedad civil ha planeado para hacer que el Perú y el gobierno central nos mire y atiendan nuestras demandas.Mientras tanto los loretanos estamos buscando soluciones, con gente que independientemente a los gobiernos, pueda brindarnos su ayuda. Nos reunimos con ellos y proponemos soluciones.

— Un tema capital sobre el que reflexionas es la tensión de muchas personas en las comunidades fuera de Iquitos de salir o no para llegar a la ciudad a cobrar su bono, por temor al contagio. ¿Se ha hecho algo para resolver ese problema?

Muchas personas se desplazan con mucho esfuerzo y viajando incluso durante días y en condiciones precarias hasta ciudades en las que hay bancos, para poder cobrar su bono. Y como dijo el Presidente de la República, “se llevan de yapa el COVID-19” cuando regresan a sus comunidades, donde no hay servicios médicos suficientes para atender esta pandemia. Muchas comunidades, por iniciativa propia, han cerrado su perímetro y no dejan pasar incluso a quienes vienen de regreso, porque es lógico que la población intente protegerse. Los que viven en las ciudades, se sienten desprotegidos ante este nuevo virus y quieren estar a salvo del caos, muchos sin posibilidades de trabajo y sometidos a la histórica desigualdad de trato que margina a los indígenas. Las acciones tomadas por el Ministerio de Cultura fueron muy lentas.

Técnicos de Salud desinfectan distritos de Iquitos para enfrentar el coronavirus. (Foto: Diresa Loreto)
Técnicos de Salud desinfectan distritos de Iquitos para enfrentar el coronavirus. (Foto: Diresa Loreto)

— En redes sociales circulan fotos de la gente en Iquitos haciendo colas sin mantener la distancia. Y se les acusa de irresponsables o insensatos. ¿Cómo explicas la falta de empatía?

La Amazonía siempre ha sido tomada como un lugar de explotación y saqueo por parte de foráneos, y el Estado siempra avaló y apañó esta actitud. Recordemos las miles de muertes de indígenas amazónicos, durante el boom del caucho. El Estado hasta hoy no ha hecho nada para resarcir este daño, ni siquiera un mea culpa. ¿Cómo puede el pueblo confiar en un gobierno que no lo conoce, que los manda a hacer colas en medio de la pista, con un sol que calcina y unas lluvias torrenciales, para cobrar los bonos, en bancos que atienden cuatro horas al día?

La preocupación de que las comunidades indígenas amazónicas, indefensas ante el Coronavirus, es una de las mayores preocupaciones en la presente crisis.
La preocupación de que las comunidades indígenas amazónicas, indefensas ante el Coronavirus, es una de las mayores preocupaciones en la presente crisis.

— ¿Que pasa hoy en Iquitos entre la ciudadanía?

Hay pánico, y no es gratuito. No hay oxígeno ni medicamentos y la gente muere en las calles y pasillos del hospital antes de ser atendidos. Solo en algunos casos llevan pacientes de urgencia a Lima, en muy pocos casos, asumiendo que en Lima sí podrán ser salvados, y dándonos la impresión de que aquí vamos a morir todos.

— Cuando nos inundan las noticias de corrupción, de Iquitos nos llega la noticia del padre Raymundo y el Vicariato de Iquitos, que en tiempo récord se consiguió el dinero para poner una planta de oxígeno en Iquitos. ¿Qué otros ejemplos de resiliencia viene ofreciendo la Amazonía?

Eso fue lo mejor, nos devolvió la esperanza. Hay iniciativas, como la colecta y recolección de mecedoras, para implementar hospitales y poder atender a más pacientes ambulatorios para quienes no había camillas. Ahora sabemos que estos asientos son muy apropiados para los enfermos con COVID-19 (no es recomendable que estén echados horizontalmente). Pertenezco al grupo Brigada de Rescate y Esperanza, conformado por la Misión Médica Jorge Arévalo y la promoción 90 del colegio San Agustín de Iquitos, y estamos organizando un sistema de atención por teleconsultas, con la participación de varios médicos voluntarios de distintos países. Y también estamos reuniendo fondos para crear kits de medicinas para atender desde el primer síntoma.

— Finalmente, ¿cuál es la situación actual de los artistas amazónicos?

Los artistas y la gran mayoría de trabajadores de la cultura estamos viendo por nuestra cuanta la forma de sobrevivir y reinventarnos para enfrentar esta situación. Yo ando haciendo una serie documental audiovisual para presentar la obra de distintos artistas. Pero creo que en este momento somos los artistas independientes los que estamos dando la batalla, artistas, curadores y gestores estamos viendo la forma de hacer colectas, donar obra, hacer campañas para ayudar a los que más necesitan, ese es nuestro compromiso como artistas.

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