Discos Eternos: cómo un emprendedor revivió lo mejor del rock ochentero en vinilo
Después de 30 años y en plena era digital, una productora ha apostado por el vinilo y por la música nacional, con una selección de éxitos ochenteros. ¿Cómo ha sido lanzar la primera antología del rock peruano con look vintage?
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
“Antología del Rock Peruano Ochentas (Vol. 1)” contiene temas clásicos como “Cuando la cama me da vueltas” (Arena Hash), “Un poquito de cariño” (Miki González), “Pronóstico Reservado” (La banda azul) y “Ya no quiero más ska” (JAS). (Foto: César Campos/ El Comercio)
“La última vez que se hizo un compilatorio de bandas peruanas de los 80 fue en 1986, con el LP ‘Construyendo’, que tenía fines benéficos. Nunca más pudo hacerse, porque en 1991 dejaron de editarse discos en el Perú”, nos dice Juan Carlos Chiroque, fundador de Discos Eternos, la tienda de discos que, tras cerca de 10 años desafiando al mercado digital con el sonido de sus vinilos, empezó también a incursionar en la producción con un sello propio. “Si decimos ‘Discos eternos’ ¿de qué hablamos? -dice Chiroque-, seguro del ‘Dark Side of The Moon’, del ‘The Wall’, del ‘Ziggy Stardust’ o de discos que queremos que nos duren mucho. Pero, sobre todo, hablamos de discos que se sobreponen al tiempo, que lo trascienden, ganándose un lugar en la historia”. Eso les sucedió cuando iniciaron la producción, hace tres años, de “Cero”, el clásico de Dolores Delirio lanzado en 1995. Ese fue el principio de todo.
En medio del revival que ha experimentado la pasión por el vinilo en los últimos años, Chiroque fue el primero que abrió una tienda especializada. De este modo, el vinilo dejó de tener la presencia testimonial y el perfil bajo que le destinaron las discotiendas cuando pasaron de moda, para encontrar nuevamente su propio y meritorio lugar. Para algunos, su sonido es más puro que el del CD, permite otras sensaciones, trasmite otros sentimientos. Para otros, es sencillamente un tesoro que nos devuelve a tiempos en los que ideas como el iPod o Spotify eran ciencia ficción digna de “Star Trek”. Por eso, es importante saber ¿cómo hace un productor peruano para producir vinilos en nuestro país?
“Ha sido un trabajo de año y medio coordinando las licencias con cada banda, la calidad de sonido, había que trabajar también el arte y darle un orden simétrico, musicalmente hablando, a todo. Nunca se había hecho una producción como esta, que incluyera canciones tan emblemáticas”, nos cuenta Chiroque, quien comparte este proyecto con su esposa Gabriela. Entre los temas de esta antología, podemos encontrar hitazos aún hoy capaces de alborotar cualquier fiesta: “Cuando la cama me da vueltas” (Arena Hash), “Un poquito de cariño” (Miki González), “Pronóstico Reservado” (La banda azul) o “Ya no quiero más ska” (JAS).
Imagen del músico 'Miki' González, cuya canción “Un poquito de cariño” está incluida en la antología de lo mejor de los 80. (Foto: Ernesto Arias / El Comercio)
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En busca de una alta calidad, Discos Eternos encarga la fabricación del producto a una empresa checa que garantiza los mayores estándares. “Aquí en el Perú ya no existen fábricas de vinilo. Pero es en República Checa donde grupos como The Beatles, Rolling Stones o Smiths manufacturan las nuevas versiones de sus LP más exitosos”, sostiene Chiroque.
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“Antología del Rock Peruano Ochentas (Vol. 1)” es la décimo segunda producción de Disco Eternos, tras la publicación de álbumes como “Mi marimba” (Tierra Sur), “Cumbia” (Bareto) o los dos primeros álbumes de Los Destellos. Aunque ha armado un gran equipo de trabajo, los inconvenientes que se presentan en el camino pueden ser de distinto tipo. “Lo primero que debemos ver, antes de lanzar un LP, es el potencial comercial –cuenta Gabriela-. Hay bandas que firmaron con nosotros para lanzar su vinilo, pero no tenían ni fotos, ni tapa, ni un casete, ni nada para trabajar. La búsqueda de todo eso, obviamente, incrementa los costos de producción, porque hay que conseguir portadas, material fonográfico, fotos, ver qué se le agrega.” “Como tengo una tienda -añade Juan Carlos- sé lo que quiere la gente, que es no solo la réplica de una tapa bonita, sino un bonus track, un insert, un poster, algo que le dé un plus al vinilo.”
Juan Carlos Chiroque y su esposa Gabriela, fundadores de la tienda de música Discos Eternos. Desde hace tres años incursionaron en el negocio de hacer discos de vinilos. (Foto: César Campos / El Comercio)
/ Cesar Campos
De este modo, ha llegado a editar más de 12 discos en solo tres años de trabajo, y ya se prepara para los números 13 y 14. Serán el LP “Tantas veces” de Miki González –nunca antes producido en vinilo-, e “Imágenes de archivo”, del grupo español La Honorable Sociedad –de la que casi no hay temas en Spotify-, muy recordado aquí gracias a canciones como “Groenlandia”, “Vampiros” o “Me persiguió un enano”. De hecho, entre los próximos planes está un concierto en Lima para el lanzamiento del disco. “Nosotros fuimos los primeros en la producción de estos discos -añade el productor- hemos llevado una vida kamikaze; pensamos que no porque estuviéramos en el mercado la gente iba a comprar los discos, hasta que vimos que sí funcionó, que sí hay una expectativa por lo que hacemos.”
Consecuencia de esa audacia es la idea de producir la segunda parte de esta “Antología”. Ya tienen 10 canciones licenciadas para el siguiente volumen. Con dos más, tendrán todo listo. Esperan presentarlo con conversatorios sobre la movida rockera de aquellos años, tanto en Lima como en Arequipa, donde tienen otra tienda. “De nada vale sacar un vinilo si tu trabajo no es sostenido en el tiempo –nos dice Gabriela - nuestro proyecto de vida es editar discos año por año; ahora vivimos algo increíble, pues somos pioneros en la edición de vinilos en la segunda década del siglo 21; es una locura hacer vinilos en plena era digital”. ¿Lo es?