Por Sonia del Águila

Anoche, luego de casi dos años, Tony y Mimy Succar volvieron al Gran Teatro Nacional. Pero esta vez, el sentimiento era otro. Volvieron como historia viva, como los primeros peruanos en ganar un Premio Grammy y poner al Perú en lo más alto de la industria musical. Apenas aparecieron en el escenario, vestidos completamente de blanco, los cerca de mil quinientos asistentes se pusieron de pie. Los aplausos no fueron solo ovaciones, sino un reconocimiento sincero, ensordecedor, como si toda una nación celebrara con ellos. Así arrancó el primero de los tres conciertos de “Sabor, salsa y pasión”.

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