En su época, la obra de Egon Schiele resultaba profundamente escandalosa. Sus dibujos de desnudos le dieron a conocer, pero le llevaron también a la cárcel “por hacer dibujos inmorales”, según la corte austríaca.
En su época, la obra de Egon Schiele resultaba profundamente escandalosa. Sus dibujos de desnudos le dieron a conocer, pero le llevaron también a la cárcel “por hacer dibujos inmorales”, según la corte austríaca.
Por Enrique Planas

Sus dibujos sugieren erotismo y abandono a la vez. El trabajo plástico de Egon Schiele (1890-1918) resulta ya centenario, pero su descaro aún nos seduce. De ello puede dar cuenta el director Roberto Ángeles, que si bien ya conocía la obra del artista austriaco, no fue hasta 2019, en una exposición en el Museo Leopold y el Palacio Belvedere en Viena, a propósito del centenario de su muerte, cuando pudo ver en directo sus obras y conmoverse por su profundo desamparo. “Él las llamaba autorretratos, pero no se parecen a él. Quizá trató de reflejar con ellos alguna condición interna, la forma en que se veía a sí mismo”, deduce el hombre de teatro.