Resumen

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Durante el último año y medio, en medio de las restricciones por la pandemia, la fe se ha trasladado con fuerza a las redes. La devoción a Santa Rosa de Lima es un claro ejemplo.
Durante el último año y medio, en medio de las restricciones por la pandemia, la fe se ha trasladado con fuerza a las redes. La devoción a Santa Rosa de Lima es un claro ejemplo.
Por Diana Mery Quiroz Galvan

No fue solo la primera en obtener la santidad en América, Rosa de Lima es la única mujer que forma parte del selecto grupo de peruanos canonizados junto a Santo Toribio de Mogrovejo, San Martín de Porres, San Juan Masías y San Francisco Solano. Podemos decir también que de los más de 120 milagros que se le atribuyen y fueron presentados al Vaticano solo se aprobaron nueve; que son más de 70 pueblos a nivel nacional los que llevan su nombre; y que el culto a la patrona de la Policía Nacional del Perú se practica en al menos una veintena de países del mundo. A estos números se suman, además de una innumerable cantidad de fieles, su presencia a través de las cuatro redes sociales más populares. Facebook, Instagram, Twitter y YouTube se han convertido desde hace buen tiempo en los modernos canales que ayudan a propagar la fe, y en el caso particular de la venerable santa a generar un vínculo que en medio de la pandemia cobra relevancia.

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