
5:40 a.m. Cinco horas, cuarenta y cinco minutos de sueño. Descanso: inadecuado. Así comenzaba mi domingo de carrera.
Me paré de la cama y agradecí haberme bañado la noche anterior. Me lavé la cara y los dientes. Me quité el pijama y me puse ropa interior sin costuras. Medias. Zapatillas. Gel listo, metido en el cinturón. Listo. Salí de mi casa. Volví. Me di cuenta de que me faltaban dos cosas importantes: el dorsal y mi nueva cámara para hacer vlogs de carrera en youtube. Recogí lo faltante, llamé al taxi y me subí.
Era la primera vez que salía de casa en ropa interior, pero lo hice por una buena causa.

La carrera “Más mujeres en meta” busca promover el acceso de más niñas y mujeres al deporte y generar espacios donde correr sea también una experiencia segura, inspiradora y cómoda. Alrededor de eso, varias marcas se suman con activaciones pensadas específicamente para mujeres. Una de ellas era justo en la que iba a participar: correr libre, sin costuras. Me pareció una propuesta retadora que me hizo sentir -al menos ese día- que cada vez más mujeres nos apropiamos del espacio público sin miedo.

Fueron 10 kilómetros, dos vueltas al Pentagonito. Toda la carrera me la pasé conversando con una amiga runner. Venía de haber tenido una buena semana de entrenamiento y, aunque tenía muchas ganas de hacer un test de 10k, pensé que sería una buena oportunidad para probar mi nuevo juguete: la DJI Osmo Action 5, perfecta para grabar carreras y hacer contenido.
Grabé gran parte de la ruta y me sentí muy cómoda, salvo por un detalle: no había entrenado bíceps, un músculo bastante comprometido en la tarea de sostener el selfie stick mientras corres. Fue más exigente de lo que esperaba, así que tuve que cambiar de brazo cada cierto tiempo. De hecho, al terminar la carrera, no me dolía nada… salvo los bíceps. Sentí que había salido de una sesión de tren superior y no de running.

A raíz de eso, he pensado en empezar a incluir la cámara en mis fondos o, incluso, probar con unos Meta Smart Glasses que graban mientras corres. También podría alternar en algunos tramos con el celular, que ya es algo a lo que estoy acostumbrada.

Fuera de eso, la pasé increíble. De la refurinfunflay: conversando, gozando la ruta. Hubo chisme, contenido y risas. Fue una carrera que me recordó por qué también está bien entregarme a correr en zona 2.
Porque sí, no todos los días son para exigirse. Algunos son para sumar kilómetros, probar cosas nuevas y ,simplemente, pasarla bien.
Gracias por leer.
Tu runner favorita,
@yaniradavila








