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El primer spa ASMR de Latinoamérica está en el Perú: esta es la propuesta con la que se han hecho ‘virales’
Un nuevo concepto de relajación aterrizó en la capital: el primer spa ASMR (respuesta sensorial meridiana autónoma) ha abierto sus puertas en Surco y ofrece servicios de total desconexión mediante masajes, aromas y sonidos.
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
En una ciudad donde el estrés parece no dar tregua, acaba de inaugurarse un espacio que promete desconectar cuerpo y mente desde un factor poco convencional: se trata del primer spaASMR de la capital, y, según sus creadores, también el primero en Latinoamérica.
En una ciudad donde el estrés parece no dar tregua, acaba de inaugurarse un espacio que promete desconectar cuerpo y mente desde un factor poco convencional: se trata del primer spaASMR de la capital, y, según sus creadores, también el primero en Latinoamérica.
Detrás del concepto, están los jóvenes empresarios Renatto Correa y Ariana García, quienes convirtieron un ritual de pareja en un proyecto pionero. “La idea nació en casa”, cuenta Renatto. Todo empezó con algo simple: el placer de que le rascaran suavemente la espalda mientras escuchaba videos de ASMR para poder dormir mejor. Ariana recuerda que, en medio de rutinas agitadas e insomnio ocasional, comenzaron a preguntarse si esa sensación podía convertirse en una experiencia más amplia.
Así, fue tomando forma un spa que combina masajes con ASMR (respuesta sensorial meridiana autónoma, por sus siglas en inglés): un estímulo auditivo que provoca una agradable sensación de hormigueo y profunda relajación a través de sonidos variados, desde olas del mar hasta lluvia o crujidos.
Lima 10 de Febrero, 2026
Los jóvenes empresarios Renatto Correa y Ariana García están detrás del proyecto. Ambos apuntan a expandir el negocio y seguir innovando con propuestas ‘wellness’ traídas del extranjero. (Foto: César Campos/ El Comercio)
“Cuando hablamos de un spa con ASMR, apuntamos básicamente a combinar estímulos auditivos agradables con técnicas táctiles”, explica Correa. El corazón de la propuesta es el ‘scratching’, una técnica que utiliza las uñas con “un tacto muy suave y delicado sobre la piel en movimientos repetitivos y constantes”, precisa. Según señala, esta práctica no se enseña en institutos de masaje en el Perú aún, y su referencia principal proviene de Estados Unidos y Canadá.
Pero la experiencia no se limita a este “rascado relajante”. En las distintas salas se emplean plumas, pinceles, brochas, esponjas y cepillos que estimulan la piel, “el órgano sensitivo más grande del cuerpo”, subraya García, y activan distintos receptores sensoriales. A ello se suman audífonos con sonidos pregrabados o en tiempo real: susurros, respiraciones guiadas y texturas sonoras que envuelven al cliente durante toda la sesión.
Las reservas se realizan principalmente a través de sus cuentas oficiales de Instagram y TikTok (@asmrstudio.pe, en ambas redes sociales), donde también comparten videos de las salas y testimonios. Tras el ‘boom’ que han generado, recomiendan agendar con dos o tres días de anticipación para asegurar cupo, especialmente en la modalidad dúo. El horario de atención va de 10 a.m. a 9 p.m., y los precios oscilan entre 79 soles (sala Light) y 349 soles en experiencias más completas para dos personas.
Opciones para todos
En la sala Prémium, por ejemplo, la especialista lleva un micrófono en la muñeca y guía la experiencia con susurros en vivo. “Es como una meditación guiada, desde el inicio hasta el final”, detalla Ariana. El sonido se transmite directamente a los audífonos del usuario, mientras el masaje se extiende a cabeza, cuello, espalda, hombros y brazos. Las opciones varían entre camilla o silla de masajes, en sesiones individuales o en modalidad dúo, con una duración promedio de 60 minutos.
Una de las técnicas que destaca en el nuevo espacio es el 'scratching' técnica que utiliza las uñas con un tacto muy suave y delicado sobre la piel en movimientos repetitivos y constantes. (Foto: César Campos/ El Comercio)
/ CESAR CAMPOS
El espacio, asimismo, ha sido acondicionado para mantener silencio absoluto e insonorización, ya que cualquier ruido puede filtrarse en los micrófonos. La intención es que la inmersión sea total. Además del tacto y el oído, incorporan aromas y aceites que completan el recorrido sensorial. La vista, en cambio, suele quedar en segundo plano: “Casi todas las personas se quedan dormidas por la desconexión máxima”, apunta la pareja. El recibimiento superó sus expectativas. Al volverse virales en TikTok, ampliaron su horario ante la avalancha de reservas. “No pensamos que iba a tener tanta acogida”, admite García. Hoy, muchos clientes confiesan que salen con una sensación de ligereza difícil de describir luego de cada sesión. Para una ciudad acelerada, esa promesa suena irresistible. //