Con el inicio de un nuevo año, enero se convierte en el momento ideal para adoptar hábitos que ayuden a cuidar la salud bucal y, por ende, la salud en general. La planificación preventiva anual, especialmente al inicio del año, es una de las estrategias más efectivas, para evitar enfermedades bucales las cuales pueden repercutir en todo el organismo, reducir tratamientos complejos y mantener una sonrisa saludable a largo plazo.
Con el inicio de un nuevo año, enero se convierte en el momento ideal para adoptar hábitos que ayuden a cuidar la salud bucal y, por ende, la salud en general. La planificación preventiva anual, especialmente al inicio del año, es una de las estrategias más efectivas, para evitar enfermedades bucales las cuales pueden repercutir en todo el organismo, reducir tratamientos complejos y mantener una sonrisa saludable a largo plazo.
“Muchas de las principales afecciones bucales, como las caries, la gingivitis o la periodontitis e incluso una serie de lesiones, pueden prevenirse si existe una planificación anual que incluya controles periódicos, una correcta higiene diaria y el uso de productos adecuados como colutorios medicados. Cuando no se planifica, las personas suelen acudir al dentista recién cuando el dolor ya está presente”, sostuvo el Dr. Ítalo Funes, cirujano dentista y exdirectivo del Colegio Odontológico del Perú.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) coincide en que gran parte de los problemas bucales se pueden evitar con prevención y atención a tiempo. Por eso, planificar controles y cuidados desde el inicio del año se convierte en una acción fundamental para preservar la salud bucal.
¿Por qué es clave planificar la salud bucal desde el inicio del año? La planificación preventiva anual contribuye a:
- Detectar problemas a tiempo: Permite identificar afecciones bucales en fases tempranas, evitando que avancen y generen complicaciones mayores.
- Reducir costos y tratamientos invasivos: La prevención facilita intervenciones más eficientes y oportunas, lo que disminuye la necesidad de procedimientos complejos y reduce el impacto económico.
- Mantener encías sanas: Las encías y el hueso periférico cumplen un rol clave, ya que sostienen los dientes y actúan como una barrera frente a infecciones. Su cuidado adecuado ayuda a prevenir enfermedades periodontales que, además de afectar la boca, pueden estar relacionadas con problemas de salud general.
- Crear hábitos sostenibles, especialmente en niños y adolescentes: La planificación preventiva ayuda a crear hábitos de higiene bucal duraderos, especialmente en niños y adolescentes, reduciendo el riesgo de problemas bucales en el futuro.