No solo se trata de verse bien: El ejercicio también ayuda a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares u osteoporosis, y mejora la fuerza muscular y la resistencia, así como la flexibilidad de las articulaciones. (Foto: iStock)
No solo se trata de verse bien: El ejercicio también ayuda a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares u osteoporosis, y mejora la fuerza muscular y la resistencia, así como la flexibilidad de las articulaciones. (Foto: iStock)
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Si todavía crees que hacer ejercicio es solo para y , tengo noticias para ti: el cuerpo humano no funciona como una simple ecuación matemática. No es “come menos + muévete más = peso ideal”. La ciencia ha demostrado que el ejercicio es increíblemente beneficioso para muchas cosas, pero no es el método más eficiente para bajar de peso. ¿Por qué? Te lo explico a continuación.

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Para empezar, hablar de “pérdida de peso” es muy amplio y bastante ambiguo porque el peso es todo lo que nos compone físicamente: huesos, músculo, órganos, grasa, agua y tejidos. En este sentido, bajar kilos muchas veces puede ser sinónimo de pérdida de músculo, algo que definitivamente no queremos. En lugar de decir pérdida de peso deberíamos enfocarnos en aumentar la masa muscular mientras reducimos el porcentaje de grasa de ser necesario. A esto se le conoce como recomposición corporal.

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Juan Carlos Fangacio

Ahora, claro que moverse más ayuda a gastar energía, pero el cuerpo es mucho más complejo y sabio de lo que creemos. Estudios han demostrado que cuando aumentamos nuestra actividad física, el cuerpo ajusta otros procesos para conservar energía. De hecho, nuestro gasto energético diario total no aumenta proporcionalmente con el ejercicio, porque el cuerpo tiene la capacidad de reducir el gasto en otras funciones, como la actividad del sistema inmune o el metabolismo basal. Esto no significa que hacer ejercicio sea inútil, al contrario, es fundamental para la salud, solo que su rol en la pérdida de peso es mucho menor de lo que nos han hecho creer.

Entonces, si el ejercicio no es la clave para bajar de peso, ¿por qué deberíamos hacerlo? Revisa con nosotros cinco razones clave que no tienen nada que hacer con la balanza.

1
Mejora tu salud mental

El ejercicio libera endorfinas, dopamina y serotonina, neurotransmisores que mejoran el estado de ánimo y reducen el estrés y la ansiedad. Es literalmente un antidepresivo natural.

2
Fortalece el corazón

Moverse regularmente mejora la función cardiovascular, regula la presión arterial y disminuye el riesgo de ciertas enfermedades.

3
Protege tu cerebro y memoria

El ejercicio mejora la circulación sanguínea en el cerebro, favoreciendo la neuroplasticidad y reduciendo el riesgo de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.

4
Mejora tu salud digestiva

El movimiento ayuda a la motilidad intestinal, reduciendo el estreñimiento y promoviendo una microbiota intestinal más diversa y saludable.

5
Favorece a la calidad del sueño

Hacer ejercicio regularmente mejora la calidad del sueño, ayudando a conciliarlo más rápido y a entrar en fases más profundas de descanso.

Ya lo sabes: la próxima vez que vayas a darle movimiento a tu cuerpo recuerda hacerlo no para quemar grasa, sino por todos estos maravillosos beneficios que aporta a tu salud física, mental y emocional.

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