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El espacio del MALI para quienes busquen alimentar-o comenzar- su colección
Este 28 de febrero será la XV Subasta de Verano del Museo de Arte de Lima (MALI), una oportunidad para iniciarse en el coleccionismo, conocer el arte peruano y encontrarse con piezas de valiosa tradición. Entérate, en esta nota, cómo participar.
Es verano y la tradicional subasta del Museo de Arte de Lima (MALI) se convierte en una fiesta. La noche del 28 de febrero, Playa del Golf, en el balneario de Asia, será el punto de encuentro entre valiosas piezas de arte peruano —tradicional, histórico y contemporáneo— con artistas, coleccionistas e interesados en profundizar en la historia detrás de cada pieza. Pero también es la oportunidad ideal para quienes tengan un naciente interés por empezar una colección propia, y qué mejor manera de iniciarla que con las piezas curadas por los especialistas del MALI.
Es verano y la tradicional subasta del Museo de Arte de Lima (MALI) se convierte en una fiesta. La noche del 28 de febrero, Playa del Golf, en el balneario de Asia, será el punto de encuentro entre valiosas piezas de arte peruano —tradicional, histórico y contemporáneo— con artistas, coleccionistas e interesados en profundizar en la historia detrás de cada pieza. Pero también es la oportunidad ideal para quienes tengan un naciente interés por empezar una colección propia, y qué mejor manera de iniciarla que con las piezas curadas por los especialistas del MALI.
No hay que ser millonario para asistir a una subasta y tener una colección de arte. Se puede empezar de a poco, con artistas emergentes y piezas no tan caras: “Siempre buscamos tener lotes de artistas jóvenes con tickets no muy altos porque queremos que se sientan invitados a participar”, nos comenta Talía Durand, presidenta del Comité de Subasta y miembro del patronato del MALI. “A veces, tenemos tickets desde los 80 dólares, como también pueden ser mucho más caros. La subasta del MALI es el mejor lugar para adquirir arte porque no solamente estás ayudando a una institución importantísima que resguarda el patrimonio y el legado artístico peruano desde lo precolombino hasta lo contemporáneo, sino que sabes que la obra adquirida ha pasado por una selección rigurosa”, sostiene Durand, resaltando siempre el valioso papel de este museo emblemático para la ciudad (y el país).
Además…
Los datos
-La entrada a la XV Subasta de Verano del MALI cuesta S/350 e incluye el acceso a la fiesta. Se realizará el 28 de febrero, a las 7:30 p.m., en Playa del Golf, Asia. Se podrá ver online y participar vía https://lotes.subasta.mali.pe/en/.
-Para comprar las entradas y acceder al catálogo digital ingrese a la página web www.subasta.mali.pe. Mayor información: subasta@mali.pe.
-La martillera Denise Ratinoff estará a cargo de la subasta en Playa del Golf. Ella es vicepresidenta sénior y directora regional de Christie’s Chile, Perú y Ecuador.
-En esta edición de la subasta del MALI se guarda un espacio para la tradición alfarera, con cerámica shipibo-konibo de Ucayali, cerámica de Chazuta, las icónicas iglesias del pueblo de Quinua y los impresionantes toritos vidriados de Pucará.
El MALI no es un museo estatal por lo que debe buscar sus propios recursos para sostenerse en el tiempo, y una de las formas de recaudar fondos es con las subastas de verano e invierno.
Pareja shipibo-konibo elaborada en cerámica por Leidy Martínez Panduro de la comunidad nativa San Rafael. Representa la complementariedad.
/ MALI
Talía Durand invita a la gente joven y a quienes no tengan una clara línea sobre cómo iniciarse en el coleccionismo a asistir a esta subasta: “Todos estamos llamados a iniciarnos en el coleccionismo del arte. Si no compran, igual queremos que vayan y vean la subasta porque es también un proceso educativo. El catálogo es un librito lindo que considero un documento histórico”, sostiene. Este evento se viene realizando desde 1996, hace 30 años, por lo que sus catálogos documentan el progreso de las carreras de los artistas, muchos de ellos desde sus inicios, como el artista Fernando Bryce o Sara Flores, la artista shipibo-konibo que ahora expone en salas internacionales y colabora con marcas de lujo como Dior.
“Una de las cosas que más me motiva es ver a los artistas jóvenes llegar con toda su familia. Observar cómo se aprecia su obra es inmensamente gratificante, porque podemos darles ese espacio, así como también otorgar el espacio justo y merecido a artistas consagrados, vivos o que ya no están con nosotros”, dice Durand. Se trata de poner en vitrina al talento nacional, con toda su profundidad y belleza, de tal manera que pueda llegar a la casa y alimentar las colecciones de quienes deseen apreciar sus creaciones a perpetuidad.
De todo el Perú
La artista Venuca Evanán pintó con acrílico sobre madera el aula MALI. Es una de las artistas sarhuinas más reconocidas.
/ MALI
En esta XV Subasta de Verano se ofrecerán obras de artistas que provienen de Lima, Ayacucho, Cusco, Junín, la Amazonía y otras regiones. Los asistentes tendrán el lujo de encontrarse con nombres que no pasan desapercibidos como Pancho Fierro, Martín Chambi, José Sabogal, Camilo Blas, Macedonio de la Torre, Elena Izcue, Tilsa Tsuchiya, Jorge Eduardo Eielson y Apu-Rimak; exponentes del arte tradicional como el retablista ayacuchano Joaquín López Antay y maestros y maestras de comunidades andinas y amazónicas, así como artistas más contemporáneos como Paul Susanibar, Venuca Evanán, Fernando Nureña, entre otros.
El evento culminará con una gran fiesta, y será una grata ocasión para reencontrarse con el arte del Perú y apoyar los esfuerzos de nuestro querido MALI. //