Separadas por solo 20 minutos de distancia, dos escuelas públicas reflejan realidades opuestas: una cuenta con instalaciones que invitan al aprendizaje, mientras la otra enfrenta una preocupante carencia de recursos. Esta es la historia de dos instituciones educativas ubicadas en los distritos de Puente Piedra y Comas, donde alumnos, profesores y autoridades enfrentan barreras difíciles de superar.