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El acceso a Internet, equipos tecnológicos y energía eléctrica sigue siendo una problemática en el distrito de Masisea, en la provincia de Coronel Portillo, en la región de Ucayali. La brecha digital persiste por la separación geográfica, la falta de infraestructura y recursos tecnológicos; afectando directamente a la educación y el desarrollo de la población.
Aunque existan gestiones y normativas que respaldan el derecho a una enseñanza de calidad y pequeños avances en conectividad, equiparar esta desigualdad sigue siendo un reto que aún no se consolida del todo.
Debido a ello, los corresponsales escolares de El Comercio entrevistamos al alcalde del distrito, a un abogado y al director de la institución educativa Joaquín Capello, quienes nos brindan información acertada sobre esta problemática.

Según el alcalde del distrito de Masisea, Waldo Guerra Ríos, el acceso a Internet y servicios digitales en el distrito se ve restringido por la dispersión geográfica de sus poblados, la escasa cobertura de red, el alto costo de los dispositivos, la precariedad de la infraestructura vial y de comunicaciones, así como por la insuficiencia del servicio eléctrico.
“Los principales factores son la distancia entre comunidades, la limitada cobertura de Internet, el costo de los equipos tecnológicos, las dificultades de infraestructura en algunas zonas rurales del distrito y también la falta de energía eléctrica en el distrito”, declara el alcalde.
Las mayores limitaciones se evidenciaron durante la crisis sanitaria, cuando el proceso educativo quedó supeditado a la conectividad digital. Ante esta realidad, se han llevado a cabo iniciativas orientadas a fortalecer la infraestructura y garantizar el acceso a herramientas tecnológicas.
“El mayor déficit se observó durante la pandemia cuando la educación dependía del acceso a internet. Desde entonces se han realizado esfuerzos para mejorar la conectividad y el acceso a herramientas digitales”, explica la autoridad municipal.


¿El acceso a recursos tecnológicos forma parte de los derechos educativos?
Desde el punto de vista legal, el acceso a herramientas digitales no es un derecho por sí solo, pero sí está vinculado a lo que protege nuestra constitución. Así lo señala el abogado penalista Víctor Mendoza.
“[El acceso a la tecnología], se enmarca en el derecho a una educación integral, de calidad, y actualizada. La enseñanza evolucionó: hoy requiere tecnologías para formar jóvenes competentes para el mundo laboral”, enfatiza el especialista en derecho.
Mendoza agregó que existen mecanismos de protección, como la normativa de defensa del consumidor y entidades como INDECOPI, que deben actuar ante malos servicios o cobros excesivos, y que la ciudadanía tiene derecho a solicitar mejoras mediante vías formales.
“Hablando legalmente, hay un derecho al consumidor, el derecho consumidor es aquel derecho o aquella rama del derecho que protege a la ciudadanía o la persona natural que adquiere un servicio a cambio de un pago y el derecho es que si yo estoy pagando para un servicio yo tengo derecho a recibir una buena calidad de servicio. En realidad, sí tenemos instancias orgánicas que nos pueden proteger: como INDECOPI y la SUNAT”, informa el abogado.
En el distrito funciona el programa de Telecentro, considerado un punto de partida para el acceso a la tecnología, aunque se reconoce que todavía no alcanza a cubrir todas las necesidades de la población.
“Siendo realista casi nada es suficiente para cuando estamos hablando de lo que es progreso, pero al menos es un inicio que se ha gestionado unos años atrás, lo cual podría dar aperturas a nuevos tipos de programas. [Así, tal vez], se puede hablar de nuevas tecnologías, nuevas maneras de enseñar, de llegar a la población y al plan estudiantil”, argumenta el especialista en leyes.
Situación tecnológica de la IE Joaquín Capello
La situación en la Institución Educativa Joaquín Capello refleja la urgencia del problema. Según su director, desde el 2019 los equipos con los que contaban estaban obsoletos o inservibles, y no han sido renovados.

“En el año 2019 se tenían registros de computadoras antiguas y malogradas, obviamente sin funcionamiento. En algún momento estas fueron entregadas a la institución, pero al parecer no se les dio buen uso o simplemente cumplieron su ciclo de funcionamiento y luego ya no fueron renovados o reemplazados por otros [equipos] en los años siguientes”, expone el director Omar Chacaltana.
No se pueden dictar con normalidad las clases de computación e informática, pues la falta de las herramientas digitales en la institución educativa, ha representado un gran obstáculo para ello.
“Desde el 2019, como ya se mencionó, no contamos con computadoras, tablets, etc. Incluso hace mucha falta para poder realizar con normalidad las clases de Educación para el trabajo en la especialidad de Computación e Informática, ya que debido a esta falta los maestros que vienen a la institución no pueden realizar sus clases de su especialidad y se enfocan en otras tareas debido a la carencia de estas herramientas digitales”, precisa el directivo.
En cuanto a la conectividad en la institución hubo un avance en el 2025 con señal de mayor velocidad, pero esta se interrumpió por falta de mantenimiento. Actualmente, el colegio trabaja en gestiones ante el Gobierno regional para obtener una nueva infraestructura que incluya sala de cómputo, biblioteca y laboratorios, además de los equipos necesarios.
“Desde mi periodo y en trabajo conjunto con APAFA tenemos ingresado documentos en el gobierno regional con la finalidad de lograr una nueva infraestructura. Estamos solicitando y exigiendo un nuevo colegio en el cual se pueda obtener, no solo, los espacios adecuados para alumnos y maestros, sino también habilitar una sala de cómputo, una biblioteca, laboratorio para las clases de ciencia y tecnología, auditorio y canchas techadas para educación física”, aclara la autoridad educativa.
Todas las voces coinciden en la misma dirección: se necesita mayor coordinación entre los gobiernos nacional, regional y local; inversión en infraestructura básica; instalación de puntos de acceso público; capacitación digital y renovación constante de los recursos educativos.
“Solo trabajando juntos podremos reducir la brecha digital y garantizar que los estudiantes de Masisea tengan las mismas oportunidades que en otras zonas del país”, concluye el alcalde Waldo Guerra Ríos.
Esta nota fue elaborada por los corresponsales escolares de la Institución Educativa Joaquín Capello de Ucayali: Ariana Zahori resurrección gamarra, Junior Gonzalo Pizarro Reátegui, Diego valentino Curimozón Baudat, Aycer Waldo guerra acuña y Max vito campos Wesembi. El equipo contó con el apoyo de la docente Blanca Esther Ramírez Delgado y la mentoría de la periodista del Grupo El Comercio Antonella Cazorla.











