El apego cada vez mayor a las pantallas en espacios públicos y en el propio hogar está causando a nivel global una disminución de habilidades sociales y de comunicación. (Foto: Corresponsales Escolares de El Comercio)
El apego cada vez mayor a las pantallas en espacios públicos y en el propio hogar está causando a nivel global una disminución de habilidades sociales y de comunicación. (Foto: Corresponsales Escolares de El Comercio)
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La pandemia aumentó notablemente el tiempo que pasamos en el celular para trabajar, estudiar y entretenernos, especialmente entre los jóvenes. Y más precisamente, entre los escolares. En el I.E. 20256 José Gálvez, en el distrito limeño de Independencia, estudian más de 1300 estudiantes en secundaria. Entre un grupo representativo, hicimos un sondeo sobre sus hábitos con el teléfono móvil. El 48% indicó que lo usa entre 2 y 4 horas al día; el 23% supera las 5 horas y el 9% lo utiliza más de 8 horas. Pese a que este colegio tiene un reglamento interno que prohíbe el uso del celular dentro de la institución, el 24% admite que lo usa en clase. Siempre a escondidas. Lo más preocupante es que el 66% admite que su uso podría estar afectando su salud física y emocional.