Durante su participación en proEXPLO 2025, Álvaro Espinoza, director ejecutivo de Silver Mountain Resources anunció que la mina Reliquias, ubicada en el distrito de Castrovirreyna, Huancavelica, iniciará su producción comercial en el 2026.
El proyecto Reliquias tendrá una producción estimada de 1.3 millones de onzas equivalentes de plata durante el primer año y tras un ‘ramp up’ agresivo se prevé un aumento gradual hasta alcanzar 2.5 millones de onzas. Además, Espinoza detalló que la inversión inicial (capex) prevista de US$25 millones permitirá desarrollar un modelo de producción sostenible y alineado con los estándares ambientales y sociales.
“Estamos enfocados en maximizar el valor de nuestros proyectos mediante tecnología avanzada y un compromiso firme con la sostenibilidad. Para nosotros, crecer significa hacerlo de manera responsable, respetando a las comunidades y al entorno”, señaló Espinoza en el evento del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú (IIMP).
El representante también destacó el valor estratégico de la planta Caudalosa, un proyecto con un potencial mineral incluso superior al de Reliquias. Explicó que se decidió iniciar operaciones en Reliquias primero debido a su facilidad operativa y a la infraestructura ya disponible.
Por su parte, Caudalosa aún requiere trabajos de ingeniería para solucionar problemas de inundación que datan de 1989. La compañía proyecta que, una vez que minas Reliquias haya estabilizado su producción, ambas minas operarán en paralelo para maximizar el valor y la eficiencia del portafolio minero.
Esta estrategia de crecimiento se complementa con el desarrollo del proyecto Yahuarcocha, clasificado como brownfield. Espinoza concluyó remarcando la importancia de integrar buenas prácticas, tecnología e inclusión social. “Queremos desarrollar cada uno de estos proyectos de manera sostenible, integrando tecnología y prácticas responsables que impulsen el desarrollo de las comunidades donde operamos”.