La tendencia al alza empezó con un fuerte incremento en la positividad de pruebas moleculares, que solo en junio subió de 6% a 17%; sin embargo, aún es la mitad de aquella reportada en febrero de este año, cuando 4 de cada 10 pruebas aplicadas confirmaban la presencia del virus [ver infografía].
En lo que va de la cuarta ola, el rebrote de casos contrasta con los índices de mortalidad observados, que siguen en mínimos históricos. Según el Minsa, los decesos diarios por coronavirus son menores de 15 a nivel nacional y menos de cinco en Lima Metropolitana, los más bajos desde marzo del 2020. Una tendencia similar se observa en las hospitalizaciones (a nivel general y en UCI) que tampoco han mostrado subidas abruptas tras el incremento de casos.
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El rebrote por zonas
¿En qué lugares actualmente está más activa la enfermedad? Si bien la subida de casos se ha desacelerado, durante la segunda mitad de junio el rebrote ha sido significativo en Áncash, Arequipa, Cusco, Lima Metropolitana, Lima Provincias y Moquegua. Sin embargo, hasta el momento ninguna región sobrepasa los picos de las dos primeras olas.
Un escenario más variado se observa en la capital, donde la subida es más marcada en Miraflores, La Molina, Magdalena, San Borja, San Isidro y Surco. En la última semana de junio, los contagios en dichos distritos (localizados en Lima Moderna) superaron los pico de la segunda ola. A nivel general, los casos semanales crecieron en 40 de los 43 distritos [ver infografía].
La cuarta ola se caracteriza por una expansión más lenta en comparación a lo observado en el primer trimestre de este año. Los casos semanales registrados luego de tres meses del punto más bajo de la tercera ola (del 26 de junio al 2 de julio) fueron 17.276, cifra que representa solo el 7,2% de las 272 mil infecciones semanales contabilizadas en el mismo período tras el punto más bajo de la segunda ola.
Para Juan Carlos Carbajal, ingeniero electrónico y analista de datos, el inicio de la tercera ola en Lima ha tenido como punto de partida los mismos distritos de Lima Centro que actualmente encabezan los contagios, por lo que aún no se habría visto el verdadero potencial de crecimiento en la curva de casos.
“En diciembre, cuando se detectó ómicron, fue justo en Magdalena, Surco, Miraflores, San Isidro y luego se fue irradiando al resto de la ciudad. Esta cuarta ola está empezando en Lima Centro (donde en varios distritos ya pasó el pico de la segunda ola, luego sigue Lima Sur como en el caso de Surco, luego Lima Este donde los casos lentamente están en aumento, y al final llegará a Lima Norte. Pero será complicado que llegue a los niveles altísimos observados en la tercera”, explica.
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Escenario a futuro
¿Qué se podría esperar para los próximos meses? Si bien la velocidad del aumento ha sido menor en las últimas dos semanas, Carbajal señala que en esta última (comprendida entre el 3 y el 9 de julio) hubo algunas jornadas con más de 5 mil casos diarios, lo cual podría darle un nuevo impulso a la curva epidémica. También advierte que, como en la tercera ola, el impacto en la mortalidad podría ser superior en los mayores de 80 años.
“La variante ómicron afectó más a los mayores de 80 años. Si bien es cierto en esta cuarta ola el promedio es de 15 fallecidos, de ese número tres son menores de 60 años mientras que 12 son adultos mayores. De ésta última cifra, tres pertenecen al grupo de 60 a 69 años, tres al grupo de 70 a 79 año, pero seis pertenecen al grupo de 80 años a más. Las curvas de 60 a 69 años y de 70 a 79 años permanecen horizontales, pero la de 80 años a más está creciendo lentamente”, puntualiza.