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La expulsión de Betopocho: el caso sui generis del cerdito que ha desatado el debate en Miraflores | VIDEOS
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Betopocho, un cerdito domesticado que suele acompañar a su dueña en paseos, fue expulsado del parque Francisco de Miranda, en Miraflores, por personal de serenazgo del distrito. El hecho motivó una denuncia por discriminación por parte de su propietaria, Yajaira Saavedra.
La Municipalidad aclaró que, bajo ciertas condiciones, las personas que tienen animales no tradicionales pueden sacarlos a pasear.
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Carlos Salas Abusada desglosa con rigor las noticias clave del día de lunes a viernes.
Yajaira aún habla con sorpresa del momento en que le pidieron que se retirara del parque con Betopocho, su cerdito mascota. “Me dijeron que podía morder, pero él no muerde. Es un animal dócil, tranquilo, que interactúa con la gente sin problema”, asegura. Aquel día, como otras veces, salieron a dar un paseo por Miraflores, pero terminaron siendo expulsados. No era la primera vez.

“Cuando era más pequeño, ya lo habían echado de otros parques. Ayer, en Kennedy y Francisco de Miranda, volvieron a acercarse los serenos y me dijeron lo mismo: que no podía estar ahí. Pero Betopocho se portó pacíficamente todo el tiempo”, cuenta Yajaira. Lejos de causar alboroto, el pequeño cerdo caminaba con calma, atrayendo la atención y ternura de algunos transeúntes.
En entrevista con El Comercio, Yajaira relató que el pedido del sereno la indignó y la afectó profundamente. Venía atravesando un proceso complicado para encontrar un nuevo lugar donde vivir. “Hice una gran búsqueda que me costó mucho, tanto emocional como económicamente. Mi cerdito vivió casi un año en San Isidro, pero ahora que me mudaba, necesitaba un sitio cerca de parques para pasear con él”, contó.
Lo que más le dolió, dijo, fue el tono con el que se dirigieron a ella. “No eran observaciones objetivas, sino prejuicios. Incluso me han dicho que ese animal no debería estar en un parque, sino en una granja. Le pedí al sereno que me explicara el motivo, que me diera sus datos, pero simplemente se alejó”, recuerda.
Yajaira no estaba sola. Varias personas en el parque se mostraron a su favor. “El sereno se molestó cuando le pedí su identificación. Me dijo que no tenía por qué dármela. Me pareció que quería evitar dar explicaciones, cuando debería ser normal identificarse si eres un trabajador municipal”, sostuvo.

Tras el incidente, presentó una carta a la Municipalidad de Miraflores. “Pedí que me informen sobre cuál es el marco legal para tener animales no tradicionales como mascotas. También denuncié que este sereno acusó a mi cerdito de ser peligroso, cuando nunca ha mostrado un comportamiento agresivo”, indicó.
Yajaira cuenta que, luego de enviar la carta, algunos funcionarios municipales se disculparon con ella. Le explicaron que, al no existir una norma específica, no debería prohibirse el ingreso de animales domesticados a los espacios públicos. “Me dijeron que van a capacitar a los serenos. Su labor no es simplemente expulsar, sino informar, preguntar y respetar. Eso es lo mínimo”, remarcó.
Frente a lo vivido, ella plantea que sería ideal abrir espacios de diálogo para revisar y actualizar las normativas. “Los animales que no son perros ni gatos también merecen protección. Muchos no saben lo que implica tener un cerdo como mascota, y eso genera prejuicios”, señaló.
Yajaira asegura que siempre ha tratado de dialogar con respeto. “Nunca me peleo con los serenos. Solo intento entender qué norma están aplicando. Pero en esta ocasión, uno fue especialmente descortés y se negó a identificarse”, dijo.
1/ Betopocho, un cerdito domesticado, fue expulsado de un parque miraflorino por personal de serenazgo, lo que generó indignación en su dueña. @elcomercio_peru @Lima_ECpe @PeruECpe pic.twitter.com/qVpoLtp47t
— Sebastián Ramírez (@chinoperiodista) June 4, 2025
La experiencia contrasta, dice, con lo que vivió en San Isidro, donde Betopocho fue parte del vecindario sin mayores problemas. “Quizás porque creció ahí y todos lo conocían desde pequeño”, reflexiona.
Yajaira también destaca que la reacción de los visitantes del parque, lejos de ser negativa, suele ser de asombro y cariño. “Mi cerdito despierta más sonrisas que rechazo. La gente lo mira con curiosidad, se acercan a preguntarme y a veces hasta se toman fotos con él. Solo quiere caminar, oler el pasto y disfrutar del parque como cualquier otra mascota”, mencionó.
Descargos
En diálogo con El Comercio, la Municipalidad de Miraflores informó que el caso está siendo revisado y ha sido catalogado como sui géneris, es decir, un hecho fuera de lo común. “De momento, no hay ninguna norma que prohíba la presencia de este cerdito. Él está con su correa, acompañado de su dueña y supervisado en todo momento”, señalaron. Añadieron que se está evaluando emitir una directriz para los trabajadores municipales sobre la presencia de mascotas no tradicionales en los parques o espacios públicos del distrito.
Viviana Meza, gerente de Desarrollo Humano de la Municipalidad de Miraflores, explicó que la legislación peruana contempla mayormente a perros y gatos, pero reconoció que hoy existe una tendencia creciente hacia la tenencia de otras especies. “Le damos la bienvenida a Yajaira como nueva vecina del distrito. Miraflores es un distrito pet friendly. Valoramos el cuidado y la responsabilidad que ella demuestra hacia su mascota”, indicó.
2/ La Municipalidad aclaró que no existe una norma que prohíba su presencia si está bajo control. @elcomercio_peru @Lima_ECpe @PeruECpe pic.twitter.com/2woQJ8rQmY
— Sebastián Ramírez (@chinoperiodista) June 4, 2025
“Efectivamente, el sereno debe cumplir con las ordenanzas, que no dicen explícitamente si un cerdito puede estar libremente en los parques. Sin embargo, ya se explicó que, dado que Yajaira tiene a su mascota bajo control, lo que rescatamos es su responsabilidad. Como dice la ley, toda mascota debe tener correa. Además, contamos con espacios en el distrito para paseos y hasta celebraciones de cumpleaños de mascotas”, agregó.
La funcionaria también recordó que el municipio ha implementado zonas de juegos para mascotas. “Este es un caso inusual. Por supuesto, no podemos permitir animales salvajes, pero este cerdito se comporta como un perrito: le gusta jugar y usa las zonas asignadas. Para cumplir con las ordenanzas, las mascotas deben estar registradas en el área de zoonosis, contar con DNI, vacunas al día, cartilla médica, y, por supuesto, usar correa. El dueño debe llevar también una bolsa para recoger las heces, y una botella con agua y vinagre para desinfectar y evitar malos olores”, detalló.
3/ Yajaira, su propietaria, denunció un trato prejuicioso y pide normativas más inclusivas. @elcomercio_peru @Lima_ECpe @PeruECpe pic.twitter.com/znJlxDHaOH
— Sebastián Ramírez (@chinoperiodista) June 4, 2025
Análisis
El experto en derecho municipal Johnny Zas Friz explicó a El Comercio que las normas actuales sobre tenencia de animales domésticos están enfocadas principalmente en perros y gatos, con un énfasis especial en la peligrosidad que podrían representar algunos perros. “Pero en este caso, si el animal no presenta ninguna característica que lo haga peligroso, no debería haber ningún tipo de represión por su presencia en el espacio público. Más aún si no existe una ordenanza específica al respecto”, comentó.
Como alternativa, Zas Friz planteó la posibilidad de establecer una regulación orientada a la protección de animales no tradicionales. “Si los animales están bien domesticados y no hay ningún indicio de peligro, no tendrían por qué ser reprimidos ni retirados. También podrían ampliarse las ordenanzas existentes para que incluyan no solo a perros y gatos, sino a otras especies domesticadas”, concluyó.











