Uno de sus textos más letales se publicó en 1856, con Fuentes desterrado en Valparaíso. Lleva por título “Biografía del excelentísimo e ilustrísimo señor don Ramón Castilla, libertador del Perú, escrita por el más fiel de sus adoradores”, y allí ‘El Murciélago’ lo retrata, gracias a su anónimo ilustrador, con la indumentaria napoleónica de Gran Mariscal y montado en burro, degradado de todo heroísmo. Fuentes describe a Castilla como torpe estratega militar, político corrupto, caudillo oportunista y hombre libertino. Básicamente, un traidor a los ideales de la república.
¿Por qué tanta virulencia para con el libertador? Para el estudioso literario Marcel Velázquez, este vitriólico tono es propio del libelo, texto destinado a destruir cualquier reputación. “Fuentes había sufrido en carne propia la persecución de Castilla, a quien criticaba desde ‘El Murciélago’. Por eso fue deportado a Valparaíso y desde allí concibe este libro, publicado en la reputada imprenta de un español de apellido Tornero con medios gráficos muy adelantados para la época. Exagera episodios históricos y utiliza los rumores que circulaban sobre Castilla”, explica. Pero más allá de deshumanizar al personaje, el autor no deja de advertir que el caudillo es un producto de aquel orden. Por lo tanto, la crítica de Fuentes se extiende al mismo régimen republicano.
En efecto, el rescate de esta edición olvidada nos revela las complejidades de la tórrida política peruana del XIX. Algunos ejemplares circularon clandestinamente en Lima. Hoy, dos de ellos se conservan en la Biblioteca Nacional y la Biblioteca de la PUCP.
De enemigo a aliado
Como señala Raúl Morales, corresponsable de esta edición crítica, Fuentes integra una generación formada en una república inestable, marcada por guerras internas. Creía en el orden, la moral y el progreso, por sobre la libertad. Por ello, los valores de la revolución liberal de 1854, abrazados por Castilla, le resultaban antagónicos.
Fuentes llamó a Castilla “soldado del rey”, recordando su participación en el bando realista durante la guerra de independencia. Como advierte Velázquez, profesor principal de la UNMSM, el apelativo le sirve también para definir su esencia autoritaria, expresada gráficamente con el símbolo de la bota. “Fuentes es muy hábil con el sarcasmo, la ironía y la parodia. Para él, una enorme bota con espuelas representa el régimen de Castilla, a quien considera un caudillo formado en ese régimen despótico, y que, a pesar de encontrarse en el lado republicano, no ha perdido su esencia tiránica”, señala Velázquez.
Curioso resulta saber que, tras volver al Perú meses después, Fuentes se adhirió a la causa de Castilla. A decir de Raúl Morales, el realineamiento supuso gran beneficio para ‘El Murciélago’, quien obtuvo la administración de la imprenta del Estado por más de una década. “Castilla era un tipo muy hábil. Si veía a alguien con talento, aun cuando escribiera contra él, lo captaba para su causa”, añade Velásquez.
¿Quién fue Manuel Atanasio Fuentes?
Un hombre polifacético
Nuestro personaje nació el 2 de mayo de 1820 y fue el único hijo de un cirujano llamado Francisco Fuentes. A los 17 años inició sus estudios de Filosofía y Derecho en el Convictorio de San Carlos, donde conoció al médico Cayetano Heredia, quien se convirtió en su mentor y lo incentivó a estudiar medicina. Aunque Fuentes nunca concluyó esta carrera, la ejerció de manera clandestina. En cambio, sí fue abogado y experto en solucionar pleitos de toda índole, y más allá de eso fue un erudito que dejó una amplísima bibliografía, además de una serie de publicaciones periódicas, de las cuales la más conocida fue El murciélago, editado en distintas etapas en la segunda mitad del siglo XIX. Sus aletazos atacaron a múltiples personajes como Ramón Castilla, Agustín Gamarra, Nicolás de Piérola, Ricardo Palma y también a este Diario, cuya imprenta era vecina a la suya.
Para el historiador Víctor Arrambide, quien ha seleccionado y editado los escritos de este personaje en “Manuel Atanasio Fuentes. Artículos satíricos y políticos (1863-1884)”, estamos frente a una de las figuras de la cultura impresa decimonónica por la cantidad de obras en las que estuvo inmerso como “Estadística general de Lima”, un tratado con abundantes cifras y datos, pero también con toques costumbristas; las memorias de los virreyes; las normas legales; y la edición de libros, cuando estuvo a cargo de la imprenta del Estado. (Clic aquí para leer más).

Título: “Biografía del excelentísimo e ilustrísimo señor don Ramón Castilla, libertador del Perú, escrita por el más fiel de sus adoradores”
Autor: Manuel Atanasio Fuentes
Editores: Marcel Velázquez Castro y Raúl Morales Herrera
Año: 2024
Páginas: 206