Por Katherine Subirana Abanto

Durante el concierto de Cristian Castro la noche del jueves, el clima bordeó los 14 grados y las canciones se corearon bajo la siempre ligera pero persistente garúa limeña. Hacía frío y, en balance, los asistentes lo hicieron visible. No es que el limeño sea un público difícil. Es que, por alguna razón, el show no terminó de calentar. Aún así, hubo chispazos en los que se cantaron a viva voz canciones románticas que normalmente arrancan suspiros. Pero vamos por partes.

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