"Tagadá Danza", baile individual y colectivo - 1
"Tagadá Danza", baile individual y colectivo - 1

Se llama "Tagadá", como el famoso juego mecánico, porque es una invitación a descubrir algo nuevo y arriesgado. Las tres piezas de danza contemporánea que la componen buscan alcanzar a un público más amplio deshaciéndose de etiqueta intelectual, pero sin renunciar a temas que nos cuestionen como individuos y como colectividad. Por eso esta tripleta de propuestas –todas de creadores jóvenes– se complementan y construyen un discurso coherente.

La primera pieza, “Lotus”, dirigida por Franklin Dávalos, es un unipersonal en el que la bailarina Adriana Albán representa las vivencias de sus últimos cinco años de vida: desde que ingresó a la universidad a estudiar danza –a pesar de los prejuicios de quienes la cuestionaban– hasta el hecho de conocer nuevas personas que la ayudaron a salir de la burbuja en la que vivía. Una historia sobre el crecimiento y la madurez.

“Por eso en la obra juego a moverme libremente, como más me gusta, porque muchas veces estamos condicionados a bailar como le gusta al resto. Se trata de romper ciertos estereotipos”, dice Albán, quien en la espalda luce un tatuaje con la flor de loto que le da el nombre a la obra: una flor de mucha belleza que vive en el lodo.

En “Todas las que somos” de Ana Brito, la segunda pieza de “Tagadá”, no solo se recurre a las dos bailarinas en escena, sino a recursos audiovisuales para llamar la atención sobre cómo las mujeres son constantemente violentadas por la sociedad: la publicidad que las cosifica, las canciones que las vejan, los medios que las miran por sobre el hombro. “La obra surgió de una performance que presentamos en un encuentro feminista del 2014 –explica Urpi Castro, una de las bailarinas–. Y mediante este acto comunicativo es que nosotras expresamos la manera como nos sentimos”.

“Polímeros” es la pieza de cierre y también la más larga, con 40 minutos (las otras duran 15 cada una). En ella, Carla Coronado coloca a tres bailarinas y dos bailarines en el escenario para contar historias sobre sus orígenes, sobre su llegada a Lima, sobre la migración. “Me parece importante observar de dónde provenimos para terminar de entender nuestra propia identidad”, señala Coronado.

Y así, las tres piezas de “Tagadá” van introduciéndonos en un escenario humano cada vez más amplio –del unipersonal al dúo, del dúo al colectivo– que nos permite reflexionar sobre el tema que mejor las articula: la identidad como elemento que nos moldea individualmente y nos define como sociedad.

Más información:

Lugar: Alianza Francesa.
Dirección: Arequipa 4595, Miraflores.
Días y hora: 9 y 10 de noviembre, 8 p.m.
Precio: Tu Entrada y boletería: S/25 general; S/20 preventa (hasta hoy) y estudiantes y jubilados; S/17 estudiantes de artes escénicas; S/15 estudiantes de la Alianza Francesa. 

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