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El espejo y la máscara, por Alonso Cueto

“La mascarilla que alguna vez fue señal de los asaltantes de bancos hoy es un emblema de civismo”. Escribe Alonso Cueto.

    Alonso Cueto
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    Resumen

    Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

    "Hoy no tenemos espejos de plata o máscaras de oro y cada uno de nosotros podemos ser reyes o poetas o mendigos según las circunstancias y puntos de vista". (Ilustración: Víctor Aguilar)
    "Hoy no tenemos espejos de plata o máscaras de oro y cada uno de nosotros podemos ser reyes o poetas o mendigos según las circunstancias y puntos de vista". (Ilustración: Víctor Aguilar)

    No es un asunto de modas o de caprichos, ni siquiera de obligaciones. Podríamos definirlo mas bien como una necesidad que se ha vuelto costumbre. Algún día, cuando se escriba la historia de esta pandemia, las fotos mostrarán documentos de la época. Con algunas bochornosas excepciones, nuestros descendientes verán con curiosidad y lástima los rostros cubiertos en el mundo en el 2020. Hoy la mascarilla oculta y protege todos los rostros. Quien no la usa parece un extraterrestre con poderes asesinos.