1/8Casimiro Quispe Sisaya, técnico del Ejército, interpreta hace más de diez años al Sinchi (jefe del Ejército inca) en el Inti Raymi. (Melissa Valdivía)
1/8Casimiro Quispe Sisaya, técnico del Ejército, interpreta hace más de diez años al Sinchi (jefe del Ejército inca) en el Inti Raymi. (Melissa Valdivía)
2/8Los miembros de la Policía recorrieron las principales calles de la ciudad llevando consigo mensajes de aliento a la población, afectada por el coronavirus. (Foto: Melissa Valdivia)
2/8Los miembros de la Policía recorrieron las principales calles de la ciudad llevando consigo mensajes de aliento a la población, afectada por el coronavirus. (Foto: Melissa Valdivia)
3/8A diferencia de años anteriores, esta vez un grupo reducido de miembros del Ejército y de la Policía participó del izamiento por el día central de Cusco. (Foto: Melissa Valdivia)
3/8A diferencia de años anteriores, esta vez un grupo reducido de miembros del Ejército y de la Policía participó del izamiento por el día central de Cusco. (Foto: Melissa Valdivia)
4/8Casimiro Quispe Sisaya, técnico del Ejército, interpreta hace más de diez años al personaje sinchi en el Inti Raymi. (Melissa Valdivía)
4/8Casimiro Quispe Sisaya, técnico del Ejército, interpreta hace más de diez años al personaje sinchi en el Inti Raymi. (Melissa Valdivía)
5/8Gracias a su interpretación del Sinchi, Casimiro es una de las personas más queridas en el Cusco. (Melissa Valdivia)
5/8Gracias a su interpretación del Sinchi, Casimiro es una de las personas más queridas en el Cusco. (Melissa Valdivia)
6/8César Augusto Salazar Chávez, sacerdote andino, también llegó a la Plaza Mayor a leer la sagrada hoja de coca. Junto con el Sinchi, pidió al dios Sol y a los Apus acabar con la pandemia.
6/8César Augusto Salazar Chávez, sacerdote andino, también llegó a la Plaza Mayor a leer la sagrada hoja de coca. Junto con el Sinchi, pidió al dios Sol y a los Apus acabar con la pandemia.
7/8Con ayuda del internet, los organizadores transmitieron el encuentro del Inca con el dios Sol durante la ceremonia “Onqoy Mit'a”. (Foto: Emufec).
7/8Con ayuda del internet, los organizadores transmitieron el encuentro del Inca con el dios Sol durante la ceremonia “Onqoy Mit'a”. (Foto: Emufec).
8/8Las autoridades izaron el Pabellón Nacional y la bandera del Cusco (Foto: Municipalidad del Cusco)
8/8Las autoridades izaron el Pabellón Nacional y la bandera del Cusco (Foto: Municipalidad del Cusco)
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
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En el marco del día central de su mes jubilar, la ciudad del Cusco celebró ayer la fiesta del Inti Raymi. Un grupo de actores escenificó el encuentro entre el Inca y el dios Sol en la ceremonia “Onqoy Mit’a” ( tiempos de enfermedad). Allí, el gobernante inca le pidió interceder ante la Pachamama por el fin de la pandemia. La actividad no contó con la presencia del público, debido al coronavirus (COVID-19), por lo que fue trasmitida de manera virtual.
Desde tempranas horas del día, las autoridades del municipio provincial y un grupo reducido de bomberos, militares y policías participaron del izamiento del Pabellón Nacional y la bandera del Cusco.
Durante la actividad, el Sinchi (jefe del Ejército inca) llegó a la Plaza Mayor sin su séquito de soldados. Allí, ataviado en su traje de guerrero, ofrendó de manera solemne la chicha de jora al Sol y le rogó para que acabe el COVID-19. El Sinchi fue interpretado por el técnico del Ejército, Casimiro Quispe Sisaya.
A continuación, este personaje inca se reunió con el sacerdote andino cusqueño, el ciudadano César Salazar Chávez. Ambos compartieron hojas de coca, luego se las ofrendaron al dios Sol y a los Apus tutelares, para reforzar el pedido para que la crisis y la enfermedad pasen.
Mirando los colores y las formas de las hojas de la coca, el sacerdote dijo: “Falta poco para que [la pandemia] pase”. Luego, le pidió a la hoja sagrada por la fortaleza del agricultor cusqueño.
La Policía tampoco fue ajena al homenaje al Cusco. Los agentes del orden se organizaron en caravanas y desfilaron en sus camionetas por las calles principales de la ciudad imperial, ataviados en los trajes que representan las danzas cusqueñas.

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