CelebsLejos de ser un sitio saludable y apto para los veraneantes, la playa Bujama (Cañete) representa una bomba de tiempo debido a que viene siendo contaminada por los desechos que salen de unas tuberías de desagüe y terminan en el mar.
Luego de que algunos expertos recogieran una muestra del agua de mar y se procediera con el análisis respectivo, los resultados dieron positivo para la presencia de coliformes fecales y, lo más alarmante, el hallazgo de la bacteria Escherichia coli en cantidades altas.
Cabe alertar que esta situación no solo se estaría viviendo en la playa Bujama, sino que otras de al lado también tendrían los mismos indicadores de contaminación, pues los desechos de las tuberías estarían siendo arrastrados por el agua del mar.
Detalles de la contaminación
En diálogo con El Comercio, Eileen Quezada, especialista en Marketing y Relaciones Públicas de Proyecto Tadeo (comprometido con la implementación de soluciones frente a fenómenos de Marea Roja en Perú), contó los pormenores del escenario actual en playa Bujama (norte), en el distrito de Mala, en Cañete, destacando la contaminación que viene ocurriendo a través de los desechos de desagüe que se vierten y dan a parar al mar.
“Con mi hermana siempre veraneábamos en Bujama desde que éramos chicas y solíamos llevar a mi perro, que era un golden retriever y tenía la peculiaridad de nadar en el mar. En febrero del 2023, mientras entraba y salía del mar, sufre una intoxicación a causa del mar contaminado. Lo publicamos en redes y advertimos a los demás de que tengan cuidado. Mi perro fallece por intoxicación y a raíz de eso me introduje a todo este mundo del mar y a entenderlo un poco más“, expresó.

Debido a este interés, es que años después Eileen vuelve a Bujama, para este verano, se encuentra con un escenario más que extraño: el mar ha tomado un color verde, casi fosforescente. Tras consultar a pescadores de la zona, estos le dijeron que nunca habían visto el mar de ese color y sugirieron que se podría deber al desagüe que estaba metros más allá. Sorprendida, Eileen pidió que la llevasen hasta ese sitio, y efectivamente, cuando llegó, comprobó lo que decían.
“Vi una tuberías y como todo el desagüe iba ingresando directamente al mar. Incluso se ha formado una laguna. El lugar apestaba cada vez más mientras me iba acercando, ese día terminé con dolor de cabeza, dolor de oído. En ese momento la gente se estaba bañando en el mar porque piensan que es agua limpia, en ningún momento se te ocurre que es agua residual que está yendo hacia el mar, si no te acercas no te das cuenta", detalló.

Transcurridos unos minutos, Eileen optó por sacar un poco de agua del mar y proceder a tomar unas muestras. Estas se tomaron unos metros más allá, casi en la playa de al lado, ya que en ese momento la marea creció y le imposibilitó permanecer más tiempo en el lugar.
Precisó que tras llevar las muestras a un laboratorio debidamente certificado para que sean analizadas los resultados arrojaron que había presencia de coliformes fecales y, lo más alarmante, se halló a la bacteria Escherichia coli.
“Incluso la arena está de color verde. Debe de estar contaminadísima, el desagüe ha hecho como un propio canal. Este es un problema que es de tiempo y no no están haciendo nada. La contaminación se está extendiendo a otras playas“, subrayó.
¿Playa es considerada "saludable"?
En el marco del inicio de la temporada de verano 2026, a inicios de enero, el Ministerio de Salud (Minsa), a través de la Dirección General de Salud Ambiental e Inocuidad Alimentaria (Digesa), actualizó el estado sanitario de las playas de Lima Metropolitana y, según la información de la plataforma oficial Verano Saludable, 41 balnearios fueron calificados como aptos y saludables para los ciudadanos.
Asimismo, los reportes de la entidad precisan que varias playas en Lima Metropolitana fueron declaradas no saludables al no superar al menos uno de los tres criterios de evaluación: la calidad microbiológica del agua, la limpieza del entorno y el estado de los servicios higiénicos.
En el caso de playa Bujama, sostuvo que Bujama Sur sí está completamente apta para las personas, ya que cumple con los tres criterios de evaluación. Sin embargo, en el caso de Bujama Norte, la plataforma la ha denominado como playa “no saludable”, aunque las razones no son precisamente las que uno esperaría.
Según el portal, esta playa solo reprueba el criterio de “estado de los servicios higiénicos”. No obstante, en los criterios de “calidad microbiológica del agua” y “limpieza del entorno” tienen un check cada uno. Esto no se condice con la realidad, con la presencia de agua de desagüe que desemboca en el mar y la existencia de coliformes fecales (contaminación microbiológica).
"Yo saqué la muestra el 11 de enero. Y en la plataforma Verano saludable no es posible que sea una playa “limpia” y con “calidad microbiológica con check”, si es que hay un desagüe que desemboca en el mar. Eso me parece raro. Al ver estas publicaciones cualquier ciudadano piensa que la playa está saludable y llevas a tu familia, pero no es la realidad“, señaló.
Opinión de expertos
Mg. Luis Santillán, docente investigador de Ingeniería Ambiental de la USIL, dijo a El Comercio que uno de los problemas más frecuentes en playas es la acumulación de residuos sólidos en la arena, que suele estar vinculada a una gestión deficiente de desechos en municipios que utilizan áreas cercanas como botaderos informales, donde el viento y animales dispersan los residuos.
Agregó que a ello se suma la contaminación del agua del mar por tuberías de desagüe cercanas a la playa. “La presencia de E. coli y coliformes fecales en el agua de mar es un indicador de contaminación por vertidos de aguas residuales y riesgo sanitario, ya que señalan la posible existencia de otros patógenos que pueden causar infecciones gastrointestinales y dérmicas“, señaló.

Santillán detalló que los procedimientos regulares implican el tratamiento de aguas servidas antes de ser enviadas a un emisor costero. Por otro lado, los emisores deben extenderse, como mínimo, cuatro kilómetros mar adentro.
Para el experto, la solución de fondo pasa por una gestión eficiente de residuos y efluentes, con fiscalización constante y sanciones efectivas. Acotó que los ciudadanos pueden contribuir evitando dejar basura en la playa y optando por productos que reduzcan la liberación de compuestos químicos que afecten los ecosistemas. “Las redes sociales, además, pueden desempeñar un papel relevante al difundir información en tiempo real y exponer estas situaciones”, sostuvo.
Por su parte, Ronald Rodríguez, director de la Carrera de Ingeniería Ambiental de la Universidad Autónoma del Perú, explicó que hablamos de una contaminación de tipo biológica en playas cuando en estas hay presencia de microorganismos como la E. coli o coliformes, lo cual indica contaminación por vertido de aguas residuales. Sobre todo de desagües que no han sido tratados, precisó.

El Ministerio del Ambiente establece ciertas normativas y un estándar de calidad ambiental para ver si los valores de los coliformes fecales sobrepasan lo establecido. "Si es así estamos ante una amenaza, es un peligro tanto para el medio ambiente como para las personas. Estas pueden contraer enfermedades como las gastrointestinales, infecciones a la piel, ojos“, sostuvo.
En cuanto a las medidas necesarias para evitar este tipo de contaminación, Rodríguez manifestó que si bien algunas instituciones promueven campañas de limpieza, en realidad eso no basta. Resaltó que la medida más efectiva sería cortar la fuente de contaminación. Por ejemplo, tratar las aguas residuales antes de que lleguen al mar y clausurar las tuberías ilegales de desagüe, porque si hay presencia de coliformes fecales significa que hay un reciente vertido de aguas residuales.

“Eso sería algo que le compete a instituciones locales. Por otro lado, no es suficiente medir la calidad del agua, sino también la de la arena, pues ahí también encontramos lo que entra en contacto con los veraneantes”, puntualizó.












