

En los últimos años, las proteínas han ganado protagonismo en las redes sociales y en los supermercados, donde cada vez es más habitual encontrar productos que destacan este nutriente en sus etiquetas. Esta tendencia ha llevado a muchas personas a prestar mayor atención a su consumo diario, aunque también ha generado confusión sobre qué alimentos las contienen, cuánta cantidad necesita el organismo y si realmente es necesario incrementar su ingesta para mantener una buena salud.
Ante esta situación, Ismael Galancho, nutricionista especializado en deporte y salud, advierte sobre algunas creencias equivocadas que circulan en internet y explica por qué consumir más proteínas no siempre significa alimentarse mejor. El especialista también destaca la importancia de reconocer otras fuentes de este nutriente, más allá de los productos de origen animal. A continuación, te contamos cuáles son los errores más frecuentes al consumir proteínas y qué recomendaciones comparte el experto para mantener una alimentación equilibrada.
El error de creer que solo la carne, el pescado y los huevos aportan proteínas
Uno de los errores habituales al organizar la alimentación consiste en considerar que las proteínas proceden únicamente de la carne, el pescado y los huevos. Sin embargo, Ismael Galancho explica que otros alimentos también contribuyen a cubrir las necesidades diarias, entre ellos los cereales, la avena, el arroz, las patatas y las legumbres.
En su opinión, esta confusión puede llevar a las personas a calcular incorrectamente cuánto consumen durante el día. “El problema es que mucha gente solo cuenta como proteína a la carne, el pescado y los huevos”, señala el nutricionista. Por ello, recomienda considerar todas las fuentes alimentarias antes de concluir que la ingesta resulta insuficiente.
La cantidad de proteína debe adaptarse a cada persona
Las necesidades de proteínas varían según las características y los objetivos de cada individuo. Como referencia general, Galancho indica que una persona de 70 kilos puede cubrir sus requerimientos con aproximadamente 70 gramos diarios, aunque esta cantidad cambia en situaciones como el entrenamiento intenso o la búsqueda de una mayor masa muscular.
Para quienes practican deporte con estos objetivos, incrementar el consumo puede resultar conveniente. No obstante, el especialista advierte que elevarlo sin una necesidad concreta no ofrece beneficios ilimitados. “Consumir más proteína de la que necesitas no tiene mucho sentido”, sostiene.

Los alimentos proteicos no siempre son necesarios
La creciente popularidad de las proteínas también ha sido aprovechada por la industria alimentaria para promocionar productos enriquecidos con este nutriente. Según Galancho, muchas personas de países desarrollados ya obtienen cantidades suficientes mediante su alimentación habitual, por lo que comprar versiones especiales no siempre resulta necesario.
El experto considera que la distribución de las proteínas durante el día puede ayudar a mejorar la planificación alimentaria, pero destaca que primero debe garantizarse una ingesta adecuada, según informa National Geographic.
Los carbohidratos también forman parte de una dieta equilibrada
Galancho cuestiona las afirmaciones que responsabilizan a alimentos como las patatas y la pasta de provocar enfermedades o aumentar de peso por sí solos. Según explica, su consumo debe guardar relación con la actividad física y las necesidades energéticas de cada persona.
Asimismo, destaca que las proteínas vegetales tienen un papel importante y que la carne roja debe consumirse de manera ocasional. Para el especialista, recuperar hábitos alimentarios equilibrados resulta fundamental frente a la desinformación nutricional que circula en redes sociales.





