EuropaJosé del Castillo es enfático: este no es Isolina 2, ni una franquicia, ni ‘otro’ Isolina. Es el mismo espacio en corazón, tradición y menú, con la novedad que conlleva estrenar mesa y vajilla en diferente distrito. Esta vez, a unos seis kilómetros o 30 minutos -en un día optimista de tráfico- de distancia del local original, ubicado en Barranco.
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Isolina, la taberna limeña que entró a las listas culinarias y atrae a visitantes locales y foráneos (dispuestos a hacer cola si es necesario) ahora tiene un nuevo punto en Surco. Dos pisos en una concurrida esquina de la colorida avenida El Polo, con lugares para estacionar, techos altos, dos barras y alguna que otra sorpresa escondida.
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Se vienen varias cosas interesantes con esta apertura. Para empezar, la posibilidad de acercar la experiencia a más comensales, desde otro lado de la ciudad. La capacidad es mucho más amplia (150 sitios) e incluso es posible reservar espacios para algún evento especial. Por otro lado, está la cocina magnificada, potenciada -literal y figuradamente- que hizo famoso al restaurante bandera y que se repite con éxito por aquí. Isolina es Isolina dondequiera que esté.
Los guisos están en su punto, los sánguches frescos y generosos, y los vasos se sirven con cariño; todo está tomando forma naturalmente y, sin haber hecho mucha bulla, el comedor principal se llena todas las jornadas. La marcha blanca continuará por unos días más, pero Isolina ya sabe con qué potajes va a deleitar a sus nuevos comensales (otro mensaje de José: todo lo que haya en Surco estará también en Barranco, y viceversa).
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Nos encontramos con algunos sabores singulares, al estilo de la casa. Entre ellos, una poderosa causa coronada con pejerreyes arrebozados, un jugoso cebiche de pato con su porción de arroz, y un espectacular costillar con papas asadas que es francamente irresistible. Estos tres platos nuevos son la mejor carta de presentación de este local pero, por supuesto, también hay sitio para los clásicos de siempre.
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Desde las butifarras con lechón enrollado, el escabeche de bonito o la contundente papa rellena, hasta el estofado de osobuco, el chaufa de lomo con huevo y plátano frito, o unos riñoncitos al vino: aquí hay comida para todos. Las fuentes alcanzan para cuatro personas y si quiere probar más variedad, siempre puede preguntar por las medias porciones. Que empiece la jarana. //
Dirección: Av. El Polo 605, Surco
943 833 031
@isolinataberna
Ultimando detalles
Mientras se habilitan los distintos espacios de la nueva sede (entre ellos, una terraza abierta en el segundo piso), de momento, la capacidad está limitada a 90 personas. Consulte por el privado especialmente diseñado para lucir como un ‘speak easy’, con puerta oculta (solo para reservas). Isolina de Surco se mantiene en marcha blanca hasta la apertura oficial, en los próximos días.
El lado dulce
Los postres son un pedido casi obligatorio por aquí. Todas son las recetas de doña Isolina Vargas, madre de José del Castillo e inspiración para esta taberna criolla. La señora Isolina, de hecho, continúa preparando los postres para el restaurante donde todo empezó: La Red.
NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.

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