Por Maca Bustamante

La vitamina D en realidad funciona más como una hormona. Y no cualquier hormona. Es una de las grandes jefas silenciosas de tu cuerpo. Regula huesos, defensas, músculos, inflamación… y sí, también el estado de ánimo. Nada mal para algo que, en teoría, obtenemos solo con salir al sol. Y justo ahí empieza la gran contradicción: estamos en pleno verano… y aun así, muchas personas tienen deficiencia. ¿Cómo es posible? Vamos por partes.

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