:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/RR4BDMA6BRGU7AFBRCFO4EIM5E.jpg)
Esta semana se produjo el primer contagio de ébola fuera de África. Una suma de errores llevó a la enfermera española Teresa Romero a contraer el virus en un hospital de Madrid, luego de haber atendido a un sacerdote que falleció por la enfermedad.
Sus compañeros confesaron que no sabían cómo colocarse el traje protector, tampoco tenían claro cuál era el protocolo que debían seguir para no infectarse y ahora hay 14 personas aisladas en un hospital sin saber qué hacer frente a doctores que tampoco saben cómo atenderlos.
Pero si algo ha quedado claro es que con el ébola es mejor exagerar que lamentar. Las clínicas que atiendan a esta enfermedad deberán contar con un laboratorio de bioseguridad de nivel 3 (BL3), que permite el manejo de agentes biológicos que causan enfermedades infecciosas potencialmente letales como la gripe aviar, el ántrax o la tuberculosis.