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De “Yo Soy” al Cavern Club: la increíble travesía de los ‘Beatles peruanos’ que cautivaron al dueño del bar que vio nacer a los ‘4 de Liverpool’
Su padre les puso a los Beatles en los parlantes de una van cuando eran niños y sin querer les cambió la vida. Décadas después, Fabrizio, Piero y José Luis Rozas, convertidos en Los Mapaches, tocaron en Liverpool y demostraron al Reino Unido que la beatlemanía no tiene fronteras.
Una mañana de marzo pasado, los hermanos Rozas se plantaron frente a la casa de John Lennon en Menlove Avenue con sus instrumentos al hombro. Desde adolescentes, los jóvenes músicos Fabrizio, Piero y José Luis habían soñado con el momento en que su obsesión por The Beatles los llevara al origen de todo, a Liverpool mismo. Crecer con la música de los Fab Four en la camioneta paterna, yendo de un lugar a otro, los fue permeando en el catálogo de los autores de “A Hard Day’s Night”. Que luego formaran una banda tributo que saltó a la fama en la televisión peruana fue otra bendición. Los recordados “Beatles de Yo Soy” —ya adultos y bajo el nombre artístico de Los Mapaches— confiesan que pararse al pie de la casa donde creció su ídolo es algo que apenas pueden describir. Recuerdan que cuando sacaron sus instrumentos y empezaron a tocar una versión de “In My Life” para sus redes, apareció el guardián de la casa. El hombre, lejos de echarlos a escobazos, bailó primero con su música y luego los invitó a entrar.
Adentro, el tiempo parecía detenido. “Pudimos ver su sala, su cuarto, los libros que tenía ahí. Todo estaba intacto”, recuerda uno de los hermanos con una emoción que solo un beatlemaníaco podría entender. En esa casa, Lennon vivió de adolescente bajo el techo severo y amoroso de su tía Mimi, la mujer que lo crió y que, según la leyenda, le dijo que la guitarra era un entretenimiento, no un oficio. Los Mapaches recuerdan que ese día la casa estaba cerrada al público porque en sus habitaciones se acababa de filmar la película biográfica de los Beatles, uno de los proyectos cinematográficos más esperados de los últimos años. Pero tan bien les cayeron los peruanos al guardián Andy que, antes de salir, les regaló un botón de la ropa de la tía Mimi. Un souvenir imposible de comprar en ninguna tienda del mundo.
La banda peruana se pasearon por sitios emblemáticos de Liverpool asociados a los Beatles como la calle Penny Lane.
La casa de Lennon no fue el único lugar que los Rozas convirtieron en escenario. Durante 23 días, los tres hermanos recorrieron Liverpool como peregrinos con guitarras, plantándose frente a Strawberry Fields, en Penny Lane, junto a las estatuas de los cuatro en el puerto. Todo lo grababan para TikTok sin pensar que sus videos se harían virales y que llegarían a la misma BBC que se hizo la pregunta: ¿quiénes son estos peruanos?
“Recibimos un mensaje de la BBC pidiéndonos una entrevista y pensamos que era una de esas estafas, las que te dicen que ganaste no sé cuánto dinero y que tienes que depositar un adelanto”, cuentan entre risas. Cuando se animaron a contestar resultó que la invitación era real. “Cuando nos conocieron, les encantó que fuésemos hermanos y que teníamos más de diez años haciendo esto. Ellos del Perú no sabían mucho. Te relacionan con el oso Paddington”.
Los Mapaches siendo entrevistados por la BBC en su debut en La Caverna, de Liverpool.
Los Mapaches en la Caverna.
Y fue en la radio que el conductor les lanzó la pregunta que cambió por completo el viaje: “¿Tienen fecha en el Cavern Club?”, les consultó en referencia al mítico club que vio nacer a los Beatles. “No”, respondieron. El conductor sonrió, pidió un momento y marcó un número. Minutos después, John Keats —dueño del Cavern— estaba en línea. Los había escuchado por la radio. Le gustaron. “No veo por qué no los puedo invitar”, dijo. El sábado 7 de marzo, Los Mapaches bajaron las escaleras del local más famoso del rock mundial. Si llegar a la casa de Lennon era un sueño, tocar en La Caverna era como arribar al paraíso.
Al día siguiente, BBC One llegó al Cavern antes de que abriera para filmar un reportaje con los peruanos, que apenas salían de su asombro. Habían llegado a la cuna de la beatlemanía sin imaginar que desatarían una simbólica “mapachemanía” en el mundo beatle del Reino Unido. Todo fue como un viaje mágico y misterioso del que aún no quieren despertar. Pero tienen que hacerlo. Tanto les gustó la experiencia que los Rozas ya planean volver, en junio, para una gira más grande. El cielo es el límite.