Autopsy - Born Undead - Peaceville - 2012
Un documental de corte biográfico recopila la carrera de una de las bandas más influyentes de la historia del death metal, Autopsy. También viene con toneladas de bonus tracks.
Para venir en un solo DVD es bastante el contenido que nos trae Born Undead. De entrada el lanzamiento es bastante atractivo. La portada es extraordinaria, dentro del código deudor del comic, claro y obra de Kent Mathieu. Pueden verla en la la entrada del post y es absolutamente elocuente de aquello de lo que va el death metal, la representación y resimbolización de la vida (debería escribirse un trabajo al respecto) vista a través del espejo deformante (y reformante) de la muerte. Una especie de tribunal de no muertos, cuyas tripas alimentan a unos condenados en las mismas condiciones. Una especie de metáfora de la banda ante sus seguidores, a los que ha alimentado con música visceral por dos décadas y media.
El DVD tiene dos contenidos principales, El documental llamado A History of Horror y el concierto completo ofrecido en el Maryland Deathfest VIII 2010. Por inclinaciones personales, a mí lo que más me interesa es el documental. Desde que en el 2005 Sodom nos apareciese con ese enciclopédico y extraordinario Lords of Depravity vol I, se ha convertido en norma para las bandas que al hacer un recorrido de sus carreras, lo hagan siguiendo las pautas de los teutónicos.
Así lo hizo, por ejemplo Destruction en su A Savage Simphony, y como la historia sirve para poner cada cosa en su lugar y establecer referencias que permiten entender la nueva experiencia, me viene a la mente que, pese a la crisis noventera del thrash, este logró alcanzar un mayor nivel de expansión y popularidad relativa que el death metal. Recuerdo que en Swedish Death Metal, David Ekeroth sostenía que el death metal tenía mucho más dificultad en popularizarse que el trhash y el black metal, porque es música muy densa y compleja. Yo resumo, el death metal es mucho menos suceptible a la comercialización que la mayor parte del resto del metal, con la probable excepción del doom y el progresivo. Eso ha tenido un impacto en la capacidad comercial que se puede obtener de un lanzamiento de death metal. Nunca hubo un Megadeth del death metal, ni siquiera un Kreator o un Destruction, ya no hablemos de un Metallica, (hablo solo de convocatoria comercial). Eso hace que incluso una banda de la talla de Autopsy, verdadero gigante del metal, realice un documental con tantas limitaciones de recursos materiales.
No es que el documental sea malo. Simplemente se vuelve muy repetitivo y moroso, se nota la modestia con la que ha sido hecho. Se trata de un recuento año a año de la carrera de Autopsy desde la salida de Chris Reifert de Death (banda con la que grabó el Scream Bloody Gore al lado de Chuck Schuldiner) y de Danny Coralles de Bloodbath. Vemos desfilar, los demos, los discos, las separaciones, los tours etc. Eso ya lo sospechamos a partir de los documentales precedentes de otras bandas, eso también revela que en el mundillo del metal predomina una mentalidad demasiado descriptiva y poco familiarizada con otras formas de narración más exigentes y sofisticadas. Pero eso no es algo grave de por sí. Lo que lastra a mi juicio es la poca pericia al administrar esos escasos recursos. Todo el documental se centra en los actuales miembros de Autopsy contando sus anécdotas de cómo vivieron la grabación del primer demo, del segundo demo, del primer disco, del segundo disco, etc. También aparecen otros personajes, pero muy pocos para la trascendecia de Autopsy. Están los Cannibal Corpse, Mat Harvey y Col Jones de Exhumed y Dekapitator. El más reconocido es Dan Lilker. También aparecen los Obliteration(como no colocar a grupos como Malevolent Creation, Incantation, a un Killjoy, etc.).
Nadie de la escena europea aparece, no hay intervenciones en otras locaciones (un par de suecos habrían quedado geniales). Todo ha sido grabado en las mismas sesiones, una para cada integrante, y editado. Un ahorro increíble e inmerecido para semejante banda. Tampoco aparecen exintegrantes famosos como Steve DiGiorgio (que es norteamericano) y ya eso me parece increíble pues que les costaba ubicarlo y entrevistarlo. Ahí se ve la modestia de recursos a nivel de la producción. También se nota esto en la realización visual, bastante limitada. Nada que ver con las animaciones que se ven en los documentales de Sodom y Destruction y la abundancia de personas claves en el desarrollo de la banda. Un poco amarrete la Peaceville con una de sus bandas más señeras.
El otro contenido importante del disco es la presentación de Autopsy en el Maryland Deathfest del 2010. Los temas son soberbios y están muy bien producidos, pero sabemos lo que las bandas de death metal nos ofrecen a nivel de escenario. Los músicos tocando con todo pero sin mayor performance. También tenemos una visión del público y se nota la conservadora asistencia a este evento, que habla lo que señalamosmás arriba, la escasa capacidad comercial del death metal en comparación con otros subgéneros.
Otros contenidos del disco son la actuación de la banda en el Party San Festival del 2010, que está genial y otra en el más pequeño Hole in the Sky Festival del mismo año. En los bonus aparece la banda en un show televisivo de terror y tres videos promocionales. Interesantes a manera de curisosidad, pero poco significativos.
Si juzgamos por cantidad, el disco cumple con creces los deseos de la fanaticada death (son más de cinco horas), pero eso también es un handicap porque quién tiene tanto tiempo así nomás, a veces eso condena a mucho material a no ser visto con atención. Por calidad, creo que por lo menos en el documental se debió hacer más. Igual en términos de información es un recurso valioso para el investigador.
Esto no es del DVD sino de una presentación de un comic de la banda.

:quality(75)/2.blogs.elcomercio.pe/service/img/headbangers/autor.jpg)