Avianca Holdings cuenta con una flota de 158 aviones y opera en 27 países, atendiendo a 30 millones de pasajeros. Emplea a 21 mil trabajadores, de los cuales 900 están en el Perú.
Avianca Holdings cuenta con una flota de 158 aviones y opera en 27 países, atendiendo a 30 millones de pasajeros. Emplea a 21 mil trabajadores, de los cuales 900 están en el Perú.

Aunque la bancarrota de Avianca Holdings tendrá siempre como año de referencia este fatídico 2020, lo cierto es que los problemas para este conglomerado —nada menos que el segundo grupo aerocomercial más importante de Sudamérica, después de Latam— comenzaron algún tiempo antes que en estos meses signados por el coronavirus. Concretamente, comenzaron en el 2016 en Nueva York (curiosamente, la misma ciudad donde ahora sus directivos declaran su quiebra), con una mediática pelea entre dos de sus principales accionistas, el salvadoreño Roberto Kriete y el brasileño Germán Efromovich. Cuando eso ocurrió, en nuestro país nada hacía presagiar lo mal que terminaría esta historia: para entonces, su subsidiaria Avianca Perú era la tercera aerolínea más grande del mercado local, peleando palmo a palmo con Peruvian la segunda posición en el ránking de las que transportan más pasajeros dentro de nuestras fronteras. ¿Quién diría que sólo cuatro años después sería disuelta? Pues bien, una de las primeras lecciones en el mundo aerocomercial es que esta clase de cosas ocurren con más frecuencia de las que uno quisiera. Otro ejemplo es lo que le pasó a la propia Peruvian, precisamente, que en el 2019 dejó de volar.