El ánimo populista del Legislativo ha dado paso a iniciativas incuestionablemente perjudiciales para el país. Ejemplos de contrarreformas sobran y sus impactos en el largo plazo han sido advertidos de todos los modos posibles. Sin embargo, me atrevería a señalar que muy pocos casos ha tenido un revés como lo está teniendo la Ley 31143, que -como señala su nombre- buscaba defender a los usuarios de la usura financiera colocando topes a las tasas de interés.