Javier Valle Riestra: El viejo y el mar
Luis Silva Nole

Seis de la mañana con treinta minutos. Si no fuera por lo recta que pone la espalda a la hora de caminar, sería difícil reconocerlo. El casco de ciclista bien entallado, lentes oscuros, mitones negros.  Su nombre, Javier Maximiliano Alfredo Hipólito González-Olaechea, es tan largo como su trayectoria política; su locuacidad, evidente apenas empieza a hablar.

Lo primero que pregunta, apenas sale del edificio de San Isidro en el que vive, es cuándo exactamente será la crecida del mar anunciada por la Marina de Guerra del Perú. Al recibir la confirmación de que aún faltan varias horas para el oleaje anómalo, Javier Valle Riestra respira tranquilo. Es jueves y podrá cumplir su rutina matutina diaria: ir a la playa chorrillana de con su esposa Rosario Denegri, a quien casi le dobla la edad. Van a bordo de un auto sedán, manejado por un empleado de confianza y en cuya maletera van dos bicicletas bien amarradas.

Veinticinco minutos después, ya frente al balneario, a sus 83 años y con poco más de seis décadas dedicadas a la política, el jurista y aprista de larga data pone el pie firme en el pedal y arranca.

El octogenario abogado constitucionalista practica el ciclismo desde los 21 años. Pedalear le transmite paz.

Su esposa le saca ventaja. Javier va despacio, pero seguro. Una operación practicada en su rodilla izquierda hace seis años le ha robado potencia, pero no las ganas de mantenerse activo y saludable.

Veintitrés minutos de pedaleo en el ‘cero’ asfaltado que está, yendo de norte a sur, justo antes del muelle de pescadores, son suficientes.

LA POLÍTICA ES DURA

Valle Riestra se quita el cortaviento amarillo fosforescente y se queda en un wetsuit manga cero. Se saca el casco y los lentes negros, como si entrase más en confianza, y se muestra tal cual es: de verbo florido, culto, punzante; muchas veces directo, como una bala en la sien; otras, orador, como un filósofo de la vida, entrado en años y lleno de experiencias.  

“Los hombres en el Imperio Romano fueron grandes deportistas, y en el Perú tuvimos a los chasquis, antecesores de los maratonistas actuales. Para mí el deporte es tener la mente sana en un cuerpo sano. Además, el deporte me prepara para el combate del día”, señala el destacado abogado constitucionalista, mientras estira los músculos para ingresar solo al mar.

“Si uno vive disciplinadamente y sin excesos, el deporte hace que la vida se prolongue”, dice Valle Riestra, quien aceptó en 1998 ser primer ministro de Alberto Fujimori.

Aunque fue diputado entre 1980 y 1985, senador hasta el autogolpe perpetrado por Fujimori en 1992, y congresista del 2006 al 2011, Valle Riestra ve con recelo el quehacer político: “La política es dura. Uno está expuesto a calumnias, y eso causa daño espiritual. Hay que saber conducirse para evitar los atropellos de los adversarios”.
“Por eso practico el deporte todos los días: en él hallo paz. Sin el deporte, mi día sería amargo, lleno de tensiones y con miedo a enfermedades”, dice el político. Asegura que lo único que hoy lo molesta es una impertinente dificultad en ambos oídos para escuchar.

DEPORTE ES SALUD

Nada desde niño. Recuerda como épicas sus sumergidas en la laguna Huacachina, de Ica. “Durante mi vida parlamentaria –dice–, nadar me brindó tranquilidad”. Hace ciclismo desde que tenía 21 años y dice que la mayor calma que le dio el pedaleo fue entre 1969 y 1976, cuando permaneció en Madrid porque era perseguido por la dictadura de Velasco.

Javier aconseja a la gente de su edad: “Deporte es vida y salud. Los adultos mayores deben caminar e ir aumentando distancias. Y nadar sin exagerar. El deporte debe ser liberador, no matador”. Fin de la conversación. El mar lo llama. Nadará por 25 minutos, como siempre.

Javier Valle Riestra se siente como pez en el agua en el mar de Chorrillos. En Agua Dulce no se cansa de probarse a sí mismo. Cree firmemente que el deporte le da salud. El jurista ama la natación.

SOBRE TOLEDO: 

“A su marcha irían solo los suyos”

Refiriéndose a la advertencia hecha el último martes por su defendido Alejandro Toledo, de volver a convocar a una Marcha de los Cuatro Suyos si es que la fiscalía no archiva el Caso Ecoteva, Javier Valle Riestra señaló ayer a El Comercio: “Él [el ex presidente Toledo] se equivoca. La marcha pasada fue en otra situación. Ahora irían solo los suyos, unos cincuenta allegados. No tendría éxito”.
En Chorrillos, el jurista reiteró que no votará por Toledo en las próximas elecciones. “Lo defiendo porque se le acusa indebidamente. Jurídicamente estoy con él, políticamente no. Soy del Apra”, dijo.

FRASES

"El deporte de muchos políticos es debatir hasta la medianoche. La energía acumulada la invierten en terrenos equivocados”.

"El Apra es como el mar: a veces calmo, a veces movido. Soy aprista de siempre, aunque he tenido vaivenes a la izquierda y a la derecha”.