El eslabón perdido del costumbrismo peruano se exhibe desde hace algunos días en el segundo piso del Museo de Arte de Lima (MALI). Así considera Natalia Majluf la exhibición de más de 95 acuarelas y témperas inéditas –muchas de ellas obras de Pancho Fierro–, que forman parte de la muestra “La creación del costumbrismo. Las acuarelas de la donación Juan Carlos Verme”, que ocupa actualmente la sala de dibujo y costumbrismo Familia Custer Hallett del museo.

Sobre la trascendencia de esta adquisición, la directora del MALI y especialista en la obra de Pancho Fierro explica que permite estudiar la etapa temprana en la evolución del género. “Hay que entender el proceso del costumbrismo –que era una práctica popular y no era parte de las artes plásticas cultas– como ese gran arco de evolución que va cambiando. El costumbrismo no ha sido el mismo siempre”, apunta la curadora, que distingue tres etapas dentro del desarrollo de esta tradición pictórica.

La primera nos remite a los años previos a la independencia del Perú (a esta época pertenecen las acuarelas que presuntamente serían del pintor ecuatoriano Francisco Javier Cortés). La segunda se inicia alrededor de 1830, de cuando data la obra documentada de Pancho Fierro. Y la tercera –refiere la especialista–, a los años 1840 y 1850 (y en adelante), cuando se empieza a generar una producción masiva de los mismos tipos.

Entre otras observaciones, Majluf apunta, por ejemplo, que las acuarelas más tempranas muestran una descripción en presente, mientras que en aquellas de los años 70 la referencia es en pasado. “Ese cambio de tiempo es muy interesante, porque permite rastrear la evolución del género, que pasa de ser registro de algo vivo a ser un documento histórico”, indica.

La información que proveen estas obras también dan cuenta –según Majluf– de un cambio en la sociedad limeña. “En la década del 20 y 30, cuando Fierro aparece en escena y Cortés está produciendo, se percibe claramente que plasman tradiciones en proceso de desaparición”. Majluf llega a esta reflexión tras estudiar el discurso criollo entre los siglos XVIII y XIX, “cuando hay un ataque a las costumbres populares y a los usos tradicionales”.


"Pelea Callejera" por Pancho Fierro. (Foto: Difusión MALI)

ARTE RECUPERADO
Las importantes acuarelas que enriquecen hoy la colección del MALI fueron reunidas en Lima entre los años 1827 y 1839 por el primer cónsul francés en el Perú, Amédée Chaumette des Fossés (París, 1782 - alta mar, 1841), quien –según indica Majluf– habría reunido en vida más de 300 acuarelas peruanas.

Gracias a la generosa donación Juan Carlos Verme, el museo adquirió esta importante colección en la subasta “Tableaux et dessins anciens et du 19e siècle, sculptures”, realizada en París a fines del 2014.

Entre un par de imágenes murales que muestran el castigo a pecadores en el infierno y curiosos retratos de personajes llamados papahuevos o cabezones, la autoría de muchas de las piezas de esta colección ha sido adjudicada a Pancho Fierro, pero también a Francisco Javier Cortés, cuya temprana obra da luces sobre la fundación del costumbrismo como género visual en nuestro país. “Esto tiene que ver con un discurso sobre identidad, modernización y el encuentro de la mirada de los extranjeros con los artistas locales, que es interesante”, destaca Majluf.

La exhibición del MALI reúne mayor número de acuarelas del pintor ecuatoriano, cuya obra revela grandes similitudes con la que desarrolló Pancho Fierro, llamado por el escritor costumbrista Acisclo Villarán (1841-1927) el “artista del Perú a la aguada”, el que plasmó para la posteridad las estampas de nuestra Lima republicana.

MÁS INFORMACIÓN
Lugar: Museo de Arte de Lima.
Dirección: Paseo Colón 125, Parque de la Exposición, Lima.
Atención: martes a domingo de 10 a.m. a 7 p.m. Sábados hasta las 5 p.m.

 

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