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Sé lo que hiciste en Twitter en años pasados: una sentencia similar ha dejado a la gala del Óscar de febrero del 2019, por ahora, sin presentador. El damnificado es Kevin Hart, quien renunció luego de que volviera al primer plano más de un injustificable tuit homofóbico escrito por él.
Si antes el Óscar era un suceso mediático, últimamente se parece a un dolor de cabeza. En el 2018, el sacrificado presentador fue el comediante Jimmy Kimmel, y esa emisión televisiva de la ceremonia fue la menos vista de la historia de Estados Unidos. La curva descendente es notable: este año se alcanzó un promedio de 26,5 millones de televidentes, lo que equivale a un 19% menos que en el 2017, cuando se registraron unos 32,9 millones.
Para revertir esa caída libre (se ha perdido casi la mitad de los televidentes de hace 20 años, según la BBC), buena parte de las esperanzas de la Academia de Hollywood –los votos de sus miembros deciden el destino del Óscar– estaba depositada en Hart, un actor que ha conectado con las masas con tanques millonarios como la nueva versión de "Jumanji" (2017). Todo quedó en nada.
Al cierre de esta edición, aún no ha sonado ningún nombre para reemplazar a Hart. Incluso se rumorea que –de acuerdo a fuentes contactadas por el portal Variety– la Academia estaría evaluando no usar un conductor exclusivo. En lugar de ello, se recurriría a varios presentadores o a monólogos grupales ejecutados por personas que están de moda, "algo al estilo de 'Saturday Night Life'", según Variety.
No es la primera incertidumbre que zarandea al Óscar en los últimos meses. Este año la Academia anunció una nueva categoría: Mejor Película Popular. Acto seguido, llovieron las críticas. Entonces la organización señaló que se aplazará la introducción de este rubro que, ante la irrefrenable tendencia a la baja de la sintonía, suena a manotazo de ahogado.
LA TRAMPA O LA GLORIA
Ser el presentador del Óscar puede parecerse a otear el abismo o a enfrentarse a un monstruo. Son altas las posibilidades de fracaso. Entre las víctimas que han pasado por la conducción de la gala figuran David Letterman, Neil Patrick Harris, James Franco, Anne Hathaway o Seth MacFarlane. Si fuera consciente de este riesgo, quizás Kevin Hart hasta suspiró cuando renunció.
Otros presentadores, en cambio, se han lucido con la estatuilla dorada. Ahí están Billy Crystal, Whoopi Goldberg o Hugh Jackman, con sus desempeños carismáticos y triunfales. Pero la conducción más memorable de los últimos años, de lejos, fue la de Ellen DeGeneres. Ella derrochó gracia, soltura y empatía, y hasta se tomó un ‘selfie’ histórico junto a varias estrellas durante la gala. Más de uno pide su vuelta a la presentación del Óscar, aunque no hay señales al respecto. Por ahora.
¿QUIÉN DEBERÍA PRESENTAR EL ÓSCAR?
Sebastián Pimentel
Crítico de cine
Graham Norton. A pesar de que es inglés, me parece que su programa es el mejor en el género del ‘talk show’. Conoce a las estrellas de Hollywood, y es rápido, sabe manejar un show con ese ingrediente de humor ácido inglés, pero a la vez cálido.
Emilia Drago
Actriz
Me gustaría que fuera Ellen DeGeneres. Me parece graciosísima, original, y sabe conducir superbién y con humor.
Aldo Miyashiro
Actor, dramaturgo y director
Ellen, su performance estuvo por encima del promedio. Tiene mucha capacidad para manejar los tiempos del show y su gala dejó momentos que hasta hoy todos recuerdan. Y diría algo sobre Kevin Hart.
Leslie Shaw
Cantante y actriz
Creo que Ellen le daría la vuelta a los comentarios de Kevin Hart sobre la homofobia de una forma sutil e hilarante, y le seguiría inyectando esa dosis de diversión a la gala.














