Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Fotos: Peisa/ Hualcará editores
Fotos: Peisa/ Hualcará editores
Por José Carlos Yrigoyen

Quienes crecimos y padecimos en su integridad esos treinta y seis años en los que el fútbol peruano quedó al margen de cualquier cita mundialista –ocho eliminatorias, decenas de derrotas amontonadas en la memoria– nos mostrábamos incrédulos en cuanto a la posibilidad de que la selección consiguiera un segundo repechaje consecutivo. Considerábamos dicho escenario demasiado premio para un país que con el paso de las décadas había hecho de la frustración y el sufrimiento estéril una tortuosa forma de hinchaje que, casi siempre, finalizaba en fracasos contundentes cual lápidas. Al fin y al cabo, éramos –seguimos siendo– la generación del 4-0 en Santiago de Chile del que nos costó media vida sobreponernos. Pero el milagro se repitió, los encuentros que se debieron ganar se ganaron y estamos a un partido de retornar a otro Mundial. La alegría se hace costumbre como nunca antes entre nosotros, aunque, con todo, el escepticismo se resiste a extinguirse.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: