Por Maca Bustamante

Mientras tú duermes, él está ahí, trabajando en silencio, protegiendo tus alimentos del paso del tiempo. No tiene capa ni superpoderes, pero sí una gran misión: conservar lo mejor de tus comidas sin que pierda (ni su valor nutricional). ¡Ajá, estoy hablando de tu congelador! Porque sí, congelar no es perder. Es pausar. Y si sabes hacerlo bien, puede ser una de las estrategias más inteligentes (y sustentables) para ahorrar tiempo, dinero y evitar desperdicios.