La pasta desconoce de estaciones y ocasiones, eso lo sabemos bien en esta página. Hay que admitir, sin embargo, que son los días grises (que ya empiezan a asomarse en Lima) aquellos que más nos invitan a abrigar cuerpo y corazón con un plato humeante y potente. Es justo ahí donde nos encontramos con el calor de una buena boloñesa, el impulso de un soberbio ragú o la pasión de una salsa enchupetada a base de mariscos. Si los ravioles, panzotti o malfatti con los que se acompañan dichas preparaciones se han elaborado en casa, entonces la felicidad es completa. Es en las cosas simples, pero bien hechas, donde radican los placeres más genuinos.

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No hay mejor lugar que una osteria para aplicar esta filosofía. Un concepto italiano que se vincula a la cocina casera, de temporada, con una carta corta y buena selección de vinos y bebidas. Platos del día, ambiente rústico, sin muchas pretensiones pero muchísimo sabor. En el Perú el formato es algo más libre, pero dicha esencia se mantiene.

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Juan Carlos Fangacio
Un favorito de las mesas limeñas: Rigatoni con ragú de la casa, pesto, ricota y perejil.
Un favorito de las mesas limeñas: Rigatoni con ragú de la casa, pesto, ricota y perejil.

Ese es el punto de partida con el que nace Osteria Burgos (el nombre viene de la calle donde se ubica), local que de inmediato nos hace sentir en casa. El cocinero Rafael Piqueras lo vive en el sentido literal y figurado: más allá del ambiente acogedor del local, es en esa misma calle donde se ubicaba la bodega que solía visitar de niño con sus abuelos, quienes vivían muy cerca de donde hoy se ubica el restaurante. Los recuerdos son un ingrediente clave por aquí, como lo son también la familia y la fusión.

Puro sabor en la forma de un Muchame de atún curado en casa, con vinagreta al óleo, tomatines, palta, orégano y ajo crocante.
Puro sabor en la forma de un Muchame de atún curado en casa, con vinagreta al óleo, tomatines, palta, orégano y ajo crocante.

Tras pasar una buena temporada trabajando fuera del país, Piqueras regresó al Perú en julio del año pasado, luego de conversar con su colega y amigo Coque Ossio sobre un nuevo proyecto gastronómico. Osteria Burgos fue tomando forma hasta que abrieron formalmente hace cinco meses, en un local ubicado a solo unos metros de otro emblemático restaurante sanisidrino: La Bonbonniere. Es en esa zona tranquila y tradicional de dicho distrito donde la propuesta ha llegado con sus pastas caseras, pizzas y otros platos de inspiración mediterránea (como la fideúa catalana, de mar y montaña) para ponerle color a los almuerzos y cenas de la semana.

Otras especialidades incluyen un arroz al horno con asado de tira y portobellos, una carrillera estofada con ravioles de zapallo loche, la tradicional polenta con ragú y un clásico pepper steak con fetuccini a la crema. Provoca volver. //

Además…

Pizza party 

Los almuerzos de sábado y domingo son la ocasión idónea para que los más pequeños de la casa pongan a prueba sus dotes culinarias en Osteria Burgos. Piqueras ofrece una experiencia de pizzas que los niños pueden preparar en el local. Escogen sus ingredientes y aprenden de manera divertida sobre masas, ingredientes y nociones básicas de cocina. Luego las disfrutan recién salidas del horno. 

Nuevo en el barrio

Además de la carta regular, el espacio también ofrece distintos platos del día según el producto fresco que haya llegado en la semana. Por ejemplo, un buen tiradito de atún, tartar, carpaccio o platos de fondo de estilo mediterráneo. Cada día hay una oferta nueva.

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