Otitis externa: 5 recomendaciones para evitar esta infección en los oídos
Especialista advierte que, con la extensión de las altas temperaturas, los casos de otitis externa aumentarán debido al tiempo de exposición en piscinas y playas.
Para Manuel Gutiérrez, director de la carrera de Medicina de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), esta infección es producida por un germen y puede atacar a cualquier edad. “El principal síntoma de la otitis externa es dolor en el oído, que inicialmente puede sentirse solo al presionar sobre el bultito en la parte anterior de la oreja (llamado “trago”) o al jalar la oreja. Después, también se puede presentar secreción visible”, estableció el especialista.
Síntomas de la Otitis externa
Según el Seguro Social de Salud (EsSalud), entre los principales síntomas figuran: dolor intenso en el oído, inflamación que puede llegar hasta el pabellón auricular (parte externa del oído), picazón interna, hipoacusia (pérdida de la audición) leve e incluso suele presentar purulencia (pus), acompañada de sensación de oído tapado.
En palabras de Gutiérrez, si alguna persona sufre de esta enfermedad, se recomienda visitar a su médico. Cabe mencionar que, de no ser revertida, puede extenderse bajo la piel ocasionando una infección aún mayor. “Lo primero, como en todos los casos de infección, es no alarmarse y tampoco automedicarse. Se recomienda buscar la ayuda de un especialista otorrino o de un médico general para que puedan evaluar el estadio y así brindar el tratamiento más oportuno al paciente”, agregó el experto.
Es fundamental tomar las precauciones correspondientes al pasar largas horas en la piscina o la playa
4 maneras de prevenir esta infección
En este caso, la prevención será lo más importante para no padecer esta infección. Con ese motivo, Manuel Gutiérrez nos comparte cuatro maneras efectivas para evitar este problema durante las temporadas de altas temperaturas:
Deberán de secarse muy bien la parte externa de los oídos luego de terminar la actividad en el mar o la piscina.
Evitar sumergirse en aguas contaminadas o que crean que lo estén.
Usar tapones o gorros de baño para reducir la posibilidad de la entrada del agua a los oídos.