Desde mañana Milagros Leiva regresa a El Comercio con Siempre a las 8, un formato en vivo que mezcla opinión, entrevistas y un ritmo pensado para las nuevas audiencias digitales.
Se formó en la redacción de El Comercio y recorrió casi todos sus géneros: empezó con notas informativas en Luces, pasó a la crónica en la contraportada, realizó entrevistas en canales de televisión y finalmente se consolidó como voz de opinión en temas políticos. Hoy Milagros Leiva da un salto decisivo hacia el streaming.
-Más de 30 años de periodista en la industria y ahora das un paso al formato digital, en vivo. ¿Qué versión de Milagros Leiva veremos en Siempre a las 8?
Creo que soy la misma periodista en todas las plataformas: mi pasión es la entrevista. Me gusta buscar la verdad en las respuestas y sigo pensando que no hay pregunta mal hecha sino respuesta inadecuada. Se queda conmigo mi capacidad de escucha y mi habilidad para abrir puertas insospechadas. Me reinvento porque aprendo siempre; en el streaming quiero conocer de cerca a audiencias que viralizan en segundos tus aciertos y errores.
-¿En qué se diferencia este nuevo espacio? ¿Qué veremos en Siempre a las 8?
La ventaja del formato digital es poder hacer entrevistas en vivo, sin cortes, con una audiencia que participa activamente.
-Llevas años entrevistando a figuras de cultura, espectáculo, emprendimiento y política. ¿El Perú está perdiendo voces lúcidas?
Creo que sí. Hemos perdido profundidad, sobre todo en la política. Nunca como en los últimos dos años me ha costado tanto encontrar personajes lúcidos y no odiadores.
-El país entra en una ruta electoral compleja. ¿El 2026 será tan fragmentado como el 2021?
Creo que será peor. Hoy tenemos candidatos que prefieren bailar en TikTok antes que explicar lo que harían si gobiernan. La dispersión es peligrosa porque junta egos desbordados y oportunistas.
-Regresas a El Comercio en un momento de reinvención. ¿Qué significa esta etapa?
Es una oportunidad que recibo con entusiasmo. El streaming permite conocer nuevas audiencias que eligen cómo y cuándo consumir. Mis hijos de 9 años nunca han visto televisión: viven en YouTube y plataformas. El reto es captar atención sin sacrificar precisión ni verificación. Ingresé a El Comercio a los 24; hoy, con base cinco, mantengo la misma curiosidad y ganas de aprender.